Omar Montes toma medidas drásticas y noquea a Rocío Muñoz Martín nada más convertirse en madre: "Miedo tengo yo"
La empresaria ha dado a luz al que asegura que es el hijo del cantante, que ha hecho unas declaraciones durísimas aun manteniendo el tono de sorna que le suele caracterizar.

Omar Montes.
Rocío Muñoz ya tiene en brazos a su hijo. Días después de confesar públicamente que estaba atemorizada en la recta final de su embarazo, que había recibido amenazas y que temía que pudiesen hacerle algo al bebé (hasta el punto de contratar seguridad privada para el momento del parto), la empresaria ha anunciado este jueves 3 de septiembre que “ya estamos en casa mi bebé y yo”. Lo ha hecho a través de Instagram, sin revelar ni el día exacto del nacimiento ni el nombre del pequeño, aunque en su momento dejó claro que no pensaba llamarlo Omar como su presunto padre, Omar Montes.
“Me faltan palabras para expresar lo inmensamente feliz que estoy por muchas razones”, ha escrito, acompañando el mensaje de la primera imagen del bebé, vestido con un pijamita blanco con bordados celestes y agarrando con sus diminutos deditos el dedo de Rocío. “Mi vida entera. Toda mi vida por y para ti. Tu mamá te ama. We love you forever and ever”, ha concluido, dejando ver que la llegada del pequeño ha marcado un antes y un después en su vida.
La felicidad, sin embargo, llega en medio de un clima tenso. Antes de dar a luz, Rocío reiteró que en cuanto naciese su hijo interpondría la demanda de paternidad contra Omar Montes para demostrar que no miente y que él es el padre, aunque el cantante lo niegue y ella no espere que se haga cargo del niño. Y justo ahora, con el bebé ya en casa, Omar ha respondido a sus últimas declaraciones: “Más miedo tengo yo, que tengo una señora todos los días en la tele hablando cosas raras”, ha asegurado ante las cámaras, confirmando además que ya ha interpuesto medidas legales contra la que sostiene que es la madre de su hijo menor.
El nacimiento del bebé abre un nuevo capítulo en una historia marcada por acusaciones, silencios tensos y un conflicto que, lejos de apagarse, promete intensificarse ahora que el pequeño ya está en el mundo.