El sorprendente viaje privado y sola de la Emérita a un lejano país
La madre de Felipe VI ha puesto rumbo al Cáucaso sin que el desplazamiento figurase en la agenda oficial de Zarzuela

La Reina Sofía, en junio de este año.
La Reina Sofía vuelve a demostrar que todavía guarda ases bajo la manga. Apenas unos días después de acompañar a su nieta, la Princesa Leonor, en los Premios Princesa de Asturias celebrados en Oviedo, la Emérita ha protagonizado un desplazamiento que ha llamado especialmente la atención: un viaje privado a Armenia y, lo más llamativo, en solitario. Una escapada internacional que no aparecía en la agenda oficial de la Casa del Rey y que ha sorprendido por el destino elegido y por la discreción con la que se ha organizado.
Doña Sofía aterrizó el martes 27 de octubre en el aeropuerto internacional de Zvartnots, en Ereván, donde fue recibida por Zhanna Andreasyan, ministra de Educación, Ciencia, Cultura y Deportes de Armenia. No se trataba precisamente de una llegada anónima. La madre de Felipe VI fue recibida por representantes de primer nivel y, poco después, mantuvo un encuentro con el primer ministro armenio, Nikol Pashinián, en la sede del Gobierno. El propio dirigente trasladó públicamente la importancia de estrechar los vínculos entre ambos países.
El detalle que más llama la atención es precisamente el carácter privado del viaje y la ausencia de otros miembros de la Familia Real. La Emérita ha emprendido esta visita en solitario. Una circunstancia que contrasta con la imagen habitual de los desplazamientos institucionales de la Corona y que vuelve a poner de manifiesto la autonomía con la que Doña Sofía desarrolla buena parte de sus compromisos personales y humanitarios.
Viaje discreto con una importante agenda
El motivo principal de su estancia en Armenia era asistir a la ceremonia de entrega del Premio Internacional Príncipe Talal para el Desarrollo Humano, impulsado por el Programa del Golfo Árabe para el Desarrollo (AGFUND). Se trata de un reconocimiento internacional que distingue proyectos destinados a mejorar las condiciones de vida de comunidades vulnerables, especialmente en ámbitos como la educación, la salud y la lucha contra la pobreza.
No era, además, una cita desconocida para la Reina. Doña Sofía ya había participado en la entrega de estos galardones en 2025, aunque entonces la ceremonia se celebró en Madrid, en el Hotel Palace, y su presencia sí figuró en la agenda oficial de Zarzuela. Esta vez, el escenario ha sido Ereván y el desplazamiento ha quedado fuera de la programación pública de la Casa del Rey.
La visita también incluía recorridos por enclaves históricos y culturales armenios y encuentros destinados a estrechar las relaciones entre España y el país caucásico. Una agenda que, pese a su carácter privado, ha tenido una evidente dimensión de representación y que ha vuelto a situar a Doña Sofía en un escenario internacional.
La tragedia de Urda altera sus planes
La estancia armenia, sin embargo, terminó marcada por la tragedia ferroviaria de Urda. Tras conocer el accidente, Doña Sofía acudió vestida de luto a la ceremonia de entrega de los premios, donde se guardó un minuto de silencio por las víctimas. Su presencia en el acto apenas se prolongó unos veinte minutos: abandonó el salón antes de que concluyera la ceremonia y no asistió a la cena posterior, en señal de respeto por los fallecidos y sus familiares.
La decisión encajaba con la respuesta de la Casa Real ante la catástrofe, que llevó a los Reyes a suspender sus compromisos oficiales para centrarse en el seguimiento de la situación y el acompañamiento a los afectados. Doña Sofía, aunque se encontraba fuera de España en un desplazamiento privado, también adaptó su agenda a las circunstancias.
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Maribel Fernández