PRISA
Ex director de El País hiela Moncloa: el plan de Pedro Sánchez para volar la democracia
Quien fuera dirigente de Prisa, Antonio Caño denuncia las deriva antidemocrática del presidente del Gobierno y llama abiertamente a la movilización de la ciudadanía
Pedro Sánchez, interviene en la IX Conferencia de Embajadores.
El ex director de El País, Antonio Caño, ahora contertulio de televisión (La Mirada Crítica de Telecinco) o columnista, ha estallado contra Pedro Sánchez y ha pasado a engrosar la lista negra de periodistas que tiene el sanchismo y La Moncloa.
Caño ha sido muy directo, en un artículo en el digital The Objective, y no ha ahorrado descalificativos para la deriva antidemocrática del Gobierno de Sánchez, hablando sin pelos en la lengua de que actualmente la democracia española está en peligro. El título de su columna lo dice todo: “¡Quiten sus sucias manos de nuestra democracia!”.
El ex director del diario de Prisa, en la órbita gubernamental socialista y ahora principal difusor de la consignas sanchistas, se dirige continuamente a los lectores alertando de lo que está ocurriendo en España desde que gobierna Pedro Sánchez: “Desconfíen de los gobernantes que justifican recurrentemente sus decisiones con el noble propósito de salvar la democracia porque, probablemente, su verdadero propósito es el contrario: maniatarla”.
“Con esa justificación -salvar la democracia frente al peligro, en este caso, de lo que llaman ultras y extrema derecha- el Partido Socialista presentó la pasada semana una proposición de ley para frenar lo que entiende por «acciones judiciales excesivas". Se trata de proteger, dicen, a ‘artistas, intelectuales y partidos políticos’ que puedan ser objeto de denuncias por parte de acusaciones populares o basadas en ‘recortes de prensa’. Me pregunto a qué llama el Partido Socialista ‘recortes de prensa’ y si los recortes del periódico The Washington Post sobre Nixon eran o no «recortes de prensa”, dice Antonio Caño.
Y, sin pelos en la lengua denuncia las verdaderas intenciones de Sánchez: “es fácil maliciarse qué es lo que se pretende con la medida impulsada por el principal partido del Gobierno: detener las investigaciones que le perjudican, y no «salvar la democracia”.
Caño sigue muy directo: “La misma excusa de la defensa de la democracia la ha utilizado el Gobierno para anunciar medidas que atenazan a los medios de comunicación y reducen su independencia, todo ello envuelto en un tan aparatoso como falso Plan por la Democracia. En ese caso se recurrió al manido asunto de los bulos y la desinformación, que empieza a ser un cajón de sastre en el que cabe todo lo que no le gusta al que manda”.
Y recalca que “el Gobierno español, que recurre a la desinformación de forma constante, incluso para falsificar la historia, como ocurre con el año franquista”, añadiendo en otro momento de su artículo que “no necesitamos gobiernos que pretendan moldear la democracia a su gusto con la excusa de querer salvarla”.
“No se defiende la democracia recortando derechos y libertades. La libertad de prensa es sagrada, como lo es la libertad de expresión, no importa cuántos abusos puedan cometerse en su nombre. Lo mismo puede decirse del recurso de los ciudadanos a la justicia”, índice Caño que fue despedido de El País por las presiones del presidente del Gobierno.
Pedro Sánchez y la Justicia
Además es contundente afirmando que “se puede eliminar la acusación popular, si se llega a la conclusión acordada entre expertos y partidos políticos de que estorba más de lo que aporta, pero admitamos que sería la eliminación de un derecho constitucional del que hoy goza la sociedad. Los periódicos pueden mentir, los jueces pueden equivocarse, los procesos legales pueden ser lentos y molestos, las instituciones pueden ser en ocasiones lejanas e improductivas, las normas pueden llegar a ser absurdas. Pero en cada caso una democracia bien armada posee mecanismos de sanción y contrapeso”.
Y hace, para terminar, un claro llamamiento a lamovilización de la ciudadanía: “En nombre de la defensa de la democracia, el Gobierno está intentando en España un grave retroceso democrático que la sociedad debe impedir”.