Dedazo sanchista en TVE: Jesús Cintora sustituirá a La Familia de la Tele
Las pésimas audiencias del Sálvame de La 1 han terminado por cargarse el programa, otro fracaso más de José Pablo López, y Televisión Española parece tener ya recambio
foto grupal de La Familia de la Tele, en Madrid el pasado 5 de mayo.
La situación en Televisión Española ha alcanzado un nivel de despropósito que roza lo inédito. Una cadena pública que no solo no lidera con su apuesta estrella de la tarde, sino que ha sido superada en audiencia hasta por La 2, su hermana menor y, hasta ahora, invisible. Un hecho sin precedentes que ha encendido todas las alarmas. ¿Quién pilota realmente esta nave?
Tal y como les venimos contando en ESdiario, La familia de la tele, ideado como el buque insignia de la nueva etapa bajo el mando de José Pablo López, se ha convertido en una carga de profundidad. Costó 5,5 millones de euros y ha terminado siendo la sexta opción de la tarde, por detrás incluso de los espacios más modestos de La 2, que rara vez rozan el 3% de share.
El contraste es sangrante. Es como si Cuatro superara en audiencia a Telecinco, o si La Sexta ganara a Antena 3 en un prime time sin promoción. Y, sin embargo, desde la dirección se resisten a asumir el golpe. José Pablo López, con semblante de blindaje institucional, aseguraba hace días que no veía “motivos suficientes” para cancelar el formato. Pero la audiencia, tozuda, le ha contestado por él: La familia de la tele ha tocado fondo.
Mientras el plató de Belén Esteban y compañía se hunden, un fenómeno silencioso crece al otro lado del pasillo. En La 2, con mucho menos presupuesto y sin la parafernalia promocional, Jesús Cintora ha logrado lo que parecía imposible: superar en audiencia a la gran apuesta de la pública.
Su programa Malas lenguas, que muchos identifican como un regreso encubierto al estilo Las cosas claras, se mueve ya en torno a un 5% de cuota y más de 400.000 espectadores diarios. Y lo hace sin pretensiones pero con contenido. Cintora, de reconocido sesgo político sanchista, fue incluso el elegido para cubrir en directo el terremoto político provocado por la dimisión de Santos Cerdán, en la sobremesa del jueves.
Según ha desvelado el portal PRnoticias, Televisión Española estaría pensando pasar el programa de Cintora a La 1 para suplir el hueco del nuevo Sálvame.
Es irónico que la coproducción de Malas lenguas y La familia de la tele recaiga en la misma empresa: La Osa Producciones Audiovisuales, antigua Fábrica de la Tele. Mientras una propuesta muestra signos de vida, la otra agoniza entre gritos, desconcierto y zapping masivo. Su final ya está decidido, tal y como informaba ESdiario.
Despilfarro, caos y ombra del caso “Deluxe”
Lo que más escuece no es el fracaso en sí, sino la falta de autocrítica. Pocos recuerdan un caso en el que se hayan invertido 5,5 millones de euros, se hayan producido diez despidos en apenas un mes, y se haya degradado tanto la imagen de la cadena pública... sin que nadie asuma responsabilidades.
En los pasillos de TVE se admite con resignación: La familia de la tele quiso ser Sálvame, pero trasnochado. Ni carne ni pescado. Un híbrido imposible, edulcorado por los límites del servicio público y camuflado bajo un decorado institucional, mientras se repetían los mismos temas manidos, las mismas dinámicas caducas y los mismos rostros quemados.
Y con un riesgo añadido: que el programa acabe en el centro de una polémica judicial, como ocurrió y ocurre con el caso Deluxe, cuando los excesos del espectáculo superaron las líneas del Código Penal, tal y como les ha venido contando ESdiario.
Todo esto ocurre mientras La 1 pierde cada tarde su lugar en la parrilla y su lugar en la conciencia del espectador. La televisión pública, que debería ser refugio de excelencia, está siendo utilizada como campo de pruebas de fórmulas agotadas y de experimentos sin alma. Y lo peor es que nadie alza la voz.
El fracaso de La familia de la tele no es sólo un revés de audiencia. Es un síntoma. El síntoma de una televisión sin proyecto, sanchista y con pato patagónico al frente.