La tortilla de patatas que los cántabros hacen desde siempre y se ha convertido en un éxito viral: cremosa, con sombrero y sin cebolla
La tortilla cántabra al estilo Santander conquista redes y mesas con una receta jugosa, sin cebolla y coronada con 'txapela'

El corte perfecto: capas jugosas de patata, relleno de bonito y mayonesa, y una ‘txapela’ que lo corona todo. Cremosa, contundente y sin cebolla.
Pocas cosas generan más debate en España que la tortilla de patatas. ¿Con cebolla o sin cebolla? ¿Jugosa o cuajada? Pero en Cantabria han dejado el debate atrás con una versión que arrasa en redes y en la mesa: cremosa, contundente y coronada con lo que llaman cariñosamente "txapela", una capa superior de huevo que le da altura, sabor y una presencia espectacular.
Wetaca, una de las marcas más virales de cocina preparada en España, ha devuelto a primer plano esta receta tradicional con un vídeo que acumula miles de reacciones. En él, muestran paso a paso cómo lograr esta tortilla al estilo Santander: sin cebolla, con bonito en el centro y una textura que hace que quieras repetir sin pensarlo.
"Un éxito asegurado cuando la haces en casa", dicen. Y no exageran.
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Patricia de la Torre
La tortilla cántabra al estilo Santander, con sabor a costa y textura de abrazo
Puede parecer una moda más de internet, pero esta tortilla tiene raíces profundas. En Santander, hace años que algunos locales y cocineros particulares elaboran esta versión doble piso que se aleja de la tortilla francesa rellena o de la tradicional gallega. Aquí no hay cebolla, pero sí hay carácter: patatas de calidad, huevo en su punto, y un relleno que evoca verano, bocadillo playero y sabor casero.
La clave está en el uso de patata agria o Kennebec (que aguanta la cocción sin deshacerse), y en el relleno: bonito desmigado mezclado con mayonesa, una cucharada de mostaza y un chorrito de limón. Esa combinación, cremosa y salina, va en el centro de la tortilla y se cubre con una capa extra de huevo batido que cuaja por encima. De ahí el apodo "txapela", que aunque algunos en redes discuten por su origen vasco, funciona como imagen perfecta: una tortilla con sombrero.
El paso a paso de una receta que se ha vuelto viral
El vídeo original explica el proceso de forma directa: pochar 1,5 kg de patata en aceite de oliva suave, mezclar con 10 huevos batidos y dejar reposar. En paralelo, preparar el relleno con 250 g de bonito, 20 g de mayonesa, una cucharada de mostaza y el zumo de un limón. Esta mezcla se coloca sobre una tortilla semicocinada, y se cubre con 2 huevos batidos más, que forman la famosa txapela.
La cocción final es clave: se trata de conseguir una tortilla que no se desmorone, pero que mantenga esa jugosidad interna que tanto gusta. El contraste entre la base melosa y la capa superior cuajada crea una experiencia de bocado única, muy distinta a la tortilla seca o al relleno empalagoso.
Sin cebolla, con txapela y con sabor a receta ganadora
El eterno debate de la cebolla aquí ni se plantea. No porque esté prohibida, sino porque no hace falta. El sabor lo aporta el bonito, la mostaza suave, el limón que realza, y la textura mimada de cada capa. Y aunque muchos discutan si debe llamarse "tortilla vasca" por lo de la txapela, lo cierto es que esta fórmula ha calado especialmente en Cantabria, donde no pocos la consideran "el mejor desayuno del mundo."
La tortilla cántabra al estilo Santander no busca complacer a todos los puristas. Busca conquistar paladares. Y lo logra.