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La receta sin gluten para los que no les gustan las torrijas en Semana Santa
Una creadora de contenido ha desvelado la mejor alternativa al dulce típico de cuaresma por excelencia, que también es apto para celíacos e intolerantes a la lactosa

Estos dulces son muy típicos en regiones como Andalucía, Extremadura o Castilla-La Mancha
Está claro que las torrijas son el postre por excelencia a consumir y cocinar en los hogares españoles durante la Semana Santa. Pero, ¿qué pasa con aquellos a quienes no les gustan o, por tema de restricciones alimenticias, no pueden tomarlas? La influencer @lu.singluten nos propone una receta apta para los intolerantes al gluten o la lactosa: roscos fritos.
Ante esta gran incógnita, la creadora de contenido foodie especializada Lucía Martínez, ha tomado la delantera para proponer un dulce casero con ingredientes asequibles y para cuya preparación se necesitan pocos utensilios.
Se trata de los roscos fritos de Semana Santa, parte de la repostería popular española desde hace siglos (en especial en Andalucía y algunas partes de Castilla-La Mancha) y resultan igual de suculentos que las torrijas, los pestiños u otras opciones típicas de Extremadura, como las flores fritas de la abuela.
Aunque de dificultad media, este postre es todo un acierto si se prepara con tiempo y sin prisas ya que, sobre todo, hay que reposar la masa en la nevera unas horas antes de continuar con su preparación. Perfecto para estos días de asueto y encuentros familiares, especialmente porque según la receta de la creadora, ahora es igual de sencillo replicar la receta tradicional en su versión sin gluten.
INGREDIENTES
- 3 huevos
5 cucharadas de aceite - 4 cucharadas de leche (o alternativa vegetal)
3 cucharadas de anís
Una ralladura de limón
1/2 sobre de levadura de postres
125g de harina de arroz
80gr de almidón de maíz
20g de harina de almendras
7g de psyllium
Una pizca de sal
Azúcar y/o canela al gusto

La influencer y creadora de contenido para celiacos @lu.singluten
La harina de arroz y el almidón, la base para el éxito
Lo primero es hacerse con los ingredientes necesarios y juntar, en una primera mezcla, los huevos, el aceite de oliva, el azúcar, la ralladura, el anís y la leche de elección. Después, incorporamos la harina de arroz, en este caso, almidón y harina de almendras, ingrediente clave "para que se mantengan más jugosos durante varios días", apunta Martínez.
Además, se añade levadura, psyllium y una pizca de sal, tras lo que la masa se va para la nevera durante, al menos, un par de horas para que se asiente y sea "más fácil manejarla", indica la influencer.
Todo postre comienza por una masa algo 'pegajosa'
Y si todo dulce comienza por una masa algo pegajosa, esta tiene el doble de enjundia. Por ello, Martínez recomienda hacerse de paciencia y continuar, tras sacar la masa de la nevera, con las manos "bien aceitadas"; ir haciendo bolitas con cuidado de dejar un espacio generoso para el hueco central de los roscos —de cara a poder "manipularlos mejor después"—, y colocándolas una a una sobre el papel de horno, que además será el utensilio con el que freiremos los roscos. Este, posteriormente, se desprende tras el contacto con el aceite de la sartén (a fuego medio-fuerte) y se puede retirar sin problema.
Lo ideal es cocinarlos durante "un par de minutos" aproximadamente, "hasta que estén doraditos pero sin quemarse", dice Martínez, tras lo que se dejan enfriar y se decoran al gusto con el azúcar o la mezcla (más popular) de azúcar y canela.
Una receta para chuparse los dedos en cualquier momento del día y, sobre todo, sin excluir a ningún comensal esta Semana Santa.