| 26 de Mayo de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Pedro Sánchez
Pedro Sánchez

Sánchez culmina el mes de abril con una debacle económica inédita

El precio de los costes industriales se dispara casi un 47%, lo que supone la mayor subida de los últimos 46 años, a lo que se suman el resto de valores macroeconómicos disparados

| Miguel Centeno Economía

Después de varios meses de subidas constantes en los precios y con una incesante carga fiscal para las empresas, el gobierno de Pedro Sánchez culmina este mes de abril con una debacle económica inédita. No solo para los consumidores finales, sino para las empresas, que observan cómo los últimos datos de costes en la industria se han disparado. 

Y es que los precios industriales han subido un 6,6% el pasado mes de marzo en relación al mes anterior, lo que supone un 46,6% en tasa interanual. Si lo comparamos con el mes de febrero, estamos 5,5 puntos por encima con un crecimiento récord. Estos datos suponen los precios más caros de los últimos 46 años, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Con este repunte interanual de marzo, el más elevado desde el inicio de la serie, en enero de 1976, los precios industriales encadenan 15 meses consecutivos de aumentos interanuales y vuelven a pulverizar un nuevo récord, como llevan haciendo desde hace meses.

La inacción del Gobierno en materia fiscal, ha hecho que este auge de precios no vaya a menos y culmina la debacle de sectores estratégicos. Entre los más afectados por este repunte de los precios industriales destaca la energía, que elevó su variación anual más de 18 puntos, hasta el 134,6%, su tasa más alta desde el inicio de la serie, debido al encarecimiento de la producción, transporte y distribución de energía eléctrica y del refino de petróleo.

Si descontamos ese sector energético, los precios industriales mostraron el pasado mes de marzo un repunte interanual del 13,7%, más de un punto por encima de la tasa de febrero y casi 33 puntos por debajo de la tasa general. Se trata, además, de la tasa más elevada desde junio de 1984, según datos del INE. 

En tasa mensual (marzo sobre febrero), los precios industriales subieron un 6,6%, más de cuatro puntos por encima de lo que aumentaron en febrero (+2,1%) y su tasa más alta desde el inicio de la serie. Con el alza de marzo, se encadenan 13 meses de repuntes mensuales consecutivos. El avance de marzo se debe principalmente al incremento de los precios de la energía en un 15,2%, así como a las subidas de los precios de los bienes intermedios y de los bienes de consumo no duradero en un 2,8%.

Un aumento de precios que el Gobierno sigue achacando a la guerra de Ucrania, y que se contextualiza con el auge del valor del gasoleo, que a su vez encarece el precio de los transportes. Un sector que ha visto cómo en los últimos meses la única medida “estrella” del Gobierno ha sido la subvención de 20 céntimos por litro de gasolina. En cuanto a impuestos, por mucho que lo pidan los sectores industriales del país, no hay intención desde el ejecutivo de bajarlos.

La economía “cuesta abajo” sin previsiones de que haya “frenos”

Todos esos terribles datos económicos que afectan a la industria acaban afectando a las previsiones de crecimiento generales del país, las cuales están experimentando un retroceso brutal. Sin ir más lejos, el Banco de España ha advertido ya de que el futuro económico de España no es nada alentador, sobre todo por la deuda y el déficit, absolutamente desbocados en los últimos meses. 

Según el último informe de estabilidad financiera del organismo, no hay un plan concreto para atajar el problema del déficit y deuda pública del Estado. “Los elevados niveles de déficit y endeudamiento público hacen a la economía española vulnerable al deterioro de las condiciones de financiación y limita el espacio fiscal para reaccionar ante la materialización de nuevos riesgos”, advierte el Banco de España. 

Y es que en los resultados del informe se puede ver en las conclusiones que el organismo prevé que el déficit y deuda públicos lleguen a finales de 2021 en el entorno del 5% y del 113%, respectivamente. Unos resultados que, incluso, podrían ser optimistas. Y es que organismo como el Fondo Monetario Internacional auguran que la caída de la economía española podría ser peor dejando un déficit del 3,9% en el año 2027. 

“Hasta la fecha el elevado déficit estructural se estaba viendo sobradamente compensado por unos tipos de interés inferiores al crecimiento potencial de la economía. Sin embargo, como ya se ha señalado, este diferencial favorable puede ir desapareciendo en los próximos años”, subraya el Banco de España.

Informe del Banco de España: "Cuanto más se tarde en anunciar medidas que contrarresten el actual déficit estructural y los crecientes gastos por el envejecimiento poblacional, más probable será que los agentes comiencen a desconfiar de la aplicación efectiva de dichas medidas"

“Por eso, cuanto más se tarde en anunciar medidas que contrarresten el actual déficit estructural y los crecientes gastos por el envejecimiento poblacional, más probable será que los agentes comiencen a desconfiar de la aplicación efectiva de dichas medidas o más probable será la aparición de una nueva perturbación económica negativa, a la que nuestra economía se enfrentaría con una limitada capacidad de maniobra”, añade el organismo, que da un tirón de orejas importante al Gobierno.

Por su parte, el FMI añade a esos datos fatales una estimación de déficit estructural de unos 50.000 millones de euros para el año 2027. Por ello, y antes de que sea tarde, el Banco de España urge al Gobierno de Sánchez a que tome medidas cuanto antes y diseñe un plan de consolidación fiscal para sanear las cuentas públicas. Algo que, a corto plazo, se antoja difícil.