El IBEX aguanta en una situación geopolítica incierta
Análisis de mercados

ANÁLISIS DE MERCADOS
IBEX 35

IBEX 35
El Ibex 35 ha vivido una semana de máximos entre nervios. Empezó fuerte el lunes, renovando récord en 17.614 puntos (+0,70%) al calor del repunte del sector defensa y del petróleo en plena tensión geopolítica, y el martes volvió a estirar hasta 17.647 (+0,19%), rozando otra vez la zona de 17.700. A partir de ahí, el mercado entró en dudas. El miércoles fue la primera sesión claramente negativa del año y el índice perdió los 17.600 (cierre en torno a 17.596, -0,29%), antes de recomponerse el jueves con un rebote hasta 17.654 (+0,33%) en una sesión muy volátil y con titulares sobre Trump y Venezuela marcando el pulso.
En ese contexto, este viernes el selectivo arrancó sobre 17.710 (+0,3%), con la mirada puesta en el informe de empleo de EEUU (el mercado espera desaceleración, alrededor de 60.000 nóminas) y en la deriva geopolítica, especialmente por su impacto potencial en el crudo y en valores como Repsol.
Desde el punto de vista técnico, el mensaje sigue siendo alcista. El índice está en subida libre, pero con un matiz importante: esta semana ha dejado claro dónde está el suelo que el mercado no quiere ver romper. EL RSI muestra divergencias negativas a vigilar, lo que da idea del agotamiento del movimiento alcista iniciado desde el apoyo en la recta de tendencia en diciembre.
La zona de 17.600 ha actuado como soporte de corto plazo (se perdió el miércoles y se recuperó el jueves) y por debajo la referencia psicológica inmediata pasa a ser 17.500. Por arriba, el mercado volverá a medir fuerzas en 17.700. Si el empleo americano no enfría demasiado la expectativa de recortes de la Fed y el frente que Trump tiene abierto en Venezuela no se traduce en un susto sobre el petróleo o sobre el riesgo global, el escenario base es de continuidad con consolidaciones. El IBEX dejará de subir en vertical, y se moverá a un ritmo marcado por subidas y descansos.
PUIG

PUIG
La semana pasada valoramos traer a nuestro análisis un valor que está destacando sobre el resto: PUIG. Esta semana no hay excusas, ha protagonizado uno de los mejores comportamientos técnicos de la semana dentro del Ibex. Venía de varias sesiones de tanteo y terminó rompiendo al alza con claridad.
El movimiento se explica por dos factores que se han juntado a la vez: un efecto catalizador, por la mejora de precio objetivo por parte de BNP Paribas, que reaviva el sentimiento positivo sobre la acción tras meses flojos; y el efecto precio, por ruptura de nivel.
El jueves firmó su mejor sesión desde octubre con un +6,24% hasta 15,67 €, y este viernes ha mantenido el tono, dejando una semana netamente alcista pese al bache del miércoles.
En análisis técnico, la lectura es bastante de manual, Puig ha perforado la resistencia de corto plazo en 15,25 €, lo que mejora el gráfico y abre la puerta a una extensión por encima de los 16 €, que coincide con los máximos del hueco bajista de septiembre, que ya ha cerrado.
Los niveles a vigilar por abajo también son claros: el propio 15,25 € pasa a ser soporte inmediato, y por debajo aparece la zona de 14,75 € como segundo escalón.
REPSOL

REPSOL
El contexto geopolítico hace que fijemos de nuevo nuestro interés en Repsol. Repsol ha sido esta semana un valor a analizar entre geopolítica y lo técnico: el mercado la ha mantenido en buen tono (zona 16,3–16,4 €) mientras se reabre, de forma muy explícita, el frente Venezuela.
La noticia clave es que la compañía solicitará a EEUU una licencia para retomar y exportar crudo venezolano en los próximos días, tras haber suspendido exportaciones el año pasado por las restricciones, y en un momento en que Washington está revisando el marco de licencias y reuniéndose con grandes petroleras para evaluar el nuevo escenario.
En ese contexto, la visión del valor en el corto plazo mejora (de hecho, en el propio flujo de mercado muestra un sesgo más positivo hacia Repsol) pero también sube la sensibilidad del valor a la aparición de titulares. Cualquier giro regulatorio o político puede pesar tanto como el barril de Brent para la acción.
Técnicamente, Repsol mantiene un sesgo alcista, pero ya sin margen para despistes. En niveles, la referencia inmediata está en la zona 16,46–16,58 € como primera resistencia operativa, con soportes cercanos en 16,27–16,05 €; perder ese rango podría abrir una fase de consolidación más amplia.
Atentos al factor del dividendo ya que el 9 de enero de 2026 fue el último día con derecho al dividendo en efectivo de 0,50 € brutos, lo que suele introducir ajustes técnicos y ruido en el precio en las próximas sesiones aunque el fondo no cambie.
TELEFÓNICA

TELEFÓNICA
También la reciente actualidad nos hace retomar el análisis de Telefónica que aquí hacíamos hace unas semanas.
Telefónica está empezando 2026 con tono apagado y sin impulso, justo lo contrario que la banca y los grandes protagonistas del Ibex. En la semana, el valor se ha movido en un rango estrecho pero con sesgo bajista como se aprecia en el gráfico: desde el 3,481 € del 2 de enero ha ido alternando sesiones negativas y rebotes débiles para terminar de nuevo cediendo hacia 3,469 € con mínimos semanales en la zona de 3,403 €. Esta falta de continuidad compradora encaja con el mal estado de ánimo que arrastra el valor desde el shock de noviembre y la caída tras presentar el plan, que dejó un hueco bajista y una herida técnica que todavía pesa en cualquier intento de rebote.
Desde el punto de vista técnico, el diagnóstico sigue siendo incómodo. Lo más probable es una ruptura del soporte situado en 3,403 € que deja el escenario abierto a una extensión de caídas incluso hacia 3,00 €. La clave para hablar de fortaleza real sería ver a la acción superar 3,634 €, una resistencia que hoy queda bastante lejos de los niveles actuales. Mientras tanto, lo que domina es un movimiento de desgaste donde los rebotes cada vez son más cortos y el abismo de la ruptura de soporte está cada vez más cerca.