| 03 de Diciembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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El Valle de los Caídos
El Valle de los Caídos

El Gobierno resucita de nuevo a Franco para intentar maquillar sus desastres

La enmienda a la ya lamentable Ley de Memoria Democrática, para acabar con la Aministía, es el enésimo intento de Sánchez de crear bandos y tapar sus múltiples desperfectos.

| ESdiario Editorial

 

Solo unas horas después de que el Gobierno impulsara la derogación parcial de la Ley de Amnistía de 1977, clave para dar el salto de la Dictadura a la Transición y asentar la democracia, ha quedado en evidencia lo que sin duda sabían sus promotores: es una pretensión inviable por varias razones.

Jurídicamente, según sentencias firmes del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo, es inviable juzgar retroactivamente delitos del pasado con leyes del presente. Los supuestos delitos de lesa humanidad no se introdujeron en el Código Penal hasta 2004, lo que hace imposible juzgar hechos previos a 1976, como se intenta ahora.

 

Cualquier otro tipo de delito cometido durante la Guerra Civil y hasta la muerte de Franco, como el de tortura o asesinato, está prescrito sobradamente. La Ley vigente, precisamente la de Amnistía, anula cualquier tipo de responsabilidad criminal de origen político. Y por último, no existen responsables personales claros, ni siquiera tal vez vivos, de los excesos que se cometieron en España en aquellos años en ambos bandos.

Pero por encima de razones jurídicas, que son de peso, hay otras relacionadas con la convivencia y la reconciliación más relevantes: no se puede resucitar la España de los “dos bandos” tras el pacto nacional que hicieron los protagonistas de aquel drama que fue la Guerra, su precuela y sus secuelas.

El Gobierno saca a paseo de nuevo a Franco para tapar sus desastres, pero genera una peligrosa división de nuevo

La intentona sectaria no responde a perfeccionar esa reconciliación, sino a todo lo contrario: recuperar con fines políticos una dialéctica frentista que reabra heridas; construya una memoria selectiva; la implante en la sociedad y entierre el pacto de convivencia.

A construir conciencias colectivas

Es, pues, el remate de un proyecto de ingeniería social que aspira a crear un modelo de ciudadano adaptado a las necesidades políticas de PSOE y Podemos: la Ley de Educación, la ampliación del Aborto o la de Eutanasia van en la misma dirección.

Se trata de “colonizar” la conciencia colectiva o, en su defecto, movilizar emocionalmente a un electorado propio alicaído. Aunque sea a costa de derruir el ejemplar edificio constitucional construido con el dolor de todo un país que supo perdonarse. Lamentable.