16 de Mayo de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Sánchez en el acto de presentación de Gabilondo como candidato para el 4-M.

Iván Redondo toma el control de la campaña de Gabilondo estando investigado

El jefe de Gabinete de Sánchez, con un nada despreciable sueldo público, ya hizo algo similar con Illa en la campaña de las catalanas. Y por eso el Consejo de Transparencia le vigila.

| Javier Ruiz de Vergara España

Moncloa no quiere que la campaña electoral del 4-M quede fuera de su más absoluto control. Y, repitiendo el esquema de las recientes elecciones catalanas, Pedro Sánchez vuelve a confundir la estructura institucional del Gobierno con los intereses partidistas del PSOE y lanza a su jefe de gabinete con un 155 estratégico sobre un ninguneado Partido Socialista de Madrid.

En realidad, en estos últimos días, Sánchez no ha hecho más que oficializar los galones de su asesor aúlico como cerebro gris de la campaña de Ángel Gabilondo. Porque Redondo la controla desde el minuto uno a través de su infiltrada en el PSOE-M, la vicealcaldesa de Rivas, Mónica Carazo, oficialmente coordinadora del equipo electoral del candidato socialista a la Puerta del Sol.

Lo que sucede en realidad ahora, según han confirmado fuentes del PSOE-M a ESdiario, es que el jefe de gabinete del presidente del Gobierno se ha hecho oficialmente con las riendas de la estrategia de Gabilondo. Replicando al milímetro lo que Moncloa hizo en febrero en Cataluña con el entonces ministro de Sanidad.

Un asesoramiento que ha llevado a Iván Redondo a estar investigado por el Consejo de Transparencia, donde el PP ha presentado esta misma semana una ofensiva en toda regla.

Las fuentes consultadas explican que el trabajo de Redondo -una vez más por encima del Comité Electoral de Ferraz- va a consistir en coordinar la estrategia de Gabilondo con la presencia permanente de Sánchez en la campaña madrileña. En la que el líder del PSOE se va a volcar. Y es que en Moncloa han aceptado el guante tendido por Isabel Díaz Ayuso para convertir el 4-M en el primer simulacro de unas posibles generales adelantadas.

 

Redondo, en la sede del PSC el 14 de febrero celebrando la victoria en las elecciones de Salvador Illa.

 

El problema para Moncloa radica en el hecho de que Redondo deberá en esta ocasión al menos guardar las apariencias. Ya que está en este momento en el punto de mira del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno por su reciente pluriempleo en Cataluña.

 

Ya el pasado mes de febrero, Vox denunció con varias iniciativas parlamentarias en el Congreso que tanto Iván Redondo como su número dos en Moncloa, Paco Salazar comenzaron a preparar la campaña de Illa "con gran antelación" y estuvieron en Cataluña "durante semanas".

"Es legítimo pensar que, durante los meses en los que se han encontrado trabajando en este proyecto, han descuidado las obligaciones y tareas por las que reciben un sueldo de los Presupuestos Generales del Estado y para cuyo desempeño fueron nombrados", se quejó el partido de Santiago Abascal.

 

 

Hace unos días, fue el PP en el que llevó a Transparencia una amplia ofensiva de preguntas sobre ese pluriempleo del jefe de gabinete de Sánchez al servicio del PSOE.

Cabe recordar que Redondo percibe como jefe de gabinete del presidente una de las nóminas más abultadas del primer escalafón del Ejecutivo: más de 126.000 euros anuales.