| 01 de Diciembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Sánchez cuestiona su giro moderado al hacer suya la agenda de Podemos y ERC

La estigmatización del PP, la culminación de su programa más radical y la defensa de su estrategia de apaciguamiento con el independentismo, marcan su mensaje de clausura del 40 Congreso.

| Javier Ruiz de Vergara España

Mucha reivindicación de la "socialdemocracia" tradicional; por tierra, mar y aire; pero su agenda para los próximos años al frente del PSOE seguirá siendo la misma. Pedro Sánchez ya tiene al Partido Socialista donde lo quería tras el 40 Congreso Federal.

La "unidad" a toda costa que perseguía el presidente del Gobierno tiene incluso cifra: el 95% de votos favorables a la nueva Ejecutiva Federal impuesta por el líder a las federaciones, que no han tenido otro remedio que certificar al nuevo equipo de Ferraz sin decir ni mú. Solamente la intervención de Felipe González ha introducido algo de picante a la cita socialista de la Feria de Valencia.

Y para los que han querido ver un giro de Sánchez a la moderación con el reencuentro con el PSOE tradicional que representan sus antecesores, con la socialdemocracia citada hasta en una veintena de ocasiones este domingo, el nuevo número tres de Ferraz, Santos Cerdán, ha zanjado el debate. No habrá cambio de estrategia ni de pactos. Pese a que la reinvidicación de la "socialdemocracia" ha sido el hilo conductor del mensaje del líder socialista.

Tras los saludos internacionales de rigor, entre los que ha destacado el del futuro canciller alemán, Olaf Sholtz, y un emotivo homenaje a Alfredo Pérez Rubalcaba -con la intervención de su viuda, Pilar Goya-; la clausura del cónclave socialista más pacífico y cocinado en décadas ha llegado con el momento más esperado, el discurso de Pedro Sánchez y su hoja de ruta para el partido en los próximos cuatro años.

La agenda derogatoria de Podemos

En su intervención en un tono autocomplaciente y exento de cualquiera atisbo de autocrítica, el líder socialista ha comenzado con una OPA a la agenda de Podemos al anunciar la abolición de la prostitución, la derogación de la Ley de Seguridad Ciudadana, o la de la reforma laboral, a la que su vicepresidenta Calviño se ha opuesto en numerosas ocasiones.

El reelegido secretario general ha utilizado su mitin para arremeter contra el PP. "Si hay un partido que ama a España ese es el PSOE", ha dicho, al acusar a los de Pablo Casado de promover el "grito y la confrontación". "Fomentamos el diálogo y el reencuentro respetando la ley y la Constitución", ha explicado para justificar sus alianzas estratégicas con el independentismo.

Es más, ha querido vincular la alternativa que lidera Pablo Casado con la "Hungría de Orban, los Estados Unidos de Trump o el Reino Unido del Brexit". "La democracia solo les vale si ellos gobiernan", ha criticado.

 

 

La imagen que resume el 40 Congreso Federal: la jefa de prensa del PSOE entrevistando a Sánchez.

 

"Con la misma cerrazón con la que se niegan a modificar ni una sola palabra de la Constitución, se niegan a cumplirla", ha censurado en velada referencia a la renovación del CGPJ. "Seguiremos avanzando en convivencia y en concordia, eso es lo que vamos a seguir haciendo los socialistas en Cataluña", ha añadido sobre la mesa bilateral con ERC.

Y para Podemos un único mensaje para achicar su espacio, después de que en el debate de enmiendas el PSOE se haya apropiado de buena parte de la agenda más populista.  "Un PSOE fuerte es un partido imprescindible para la suerte de España. La socialdemocracia que dieron por muerta algunos goza de una salud de hierro".

Cerdán tumba el giro a la moderación

En ese canto a la socialdemocracia y en el enfasis en querer unir al sanchismo con las etapas de gobierno de González y Zapatero, algunos dirigentes socialistas han querido ver un giro a la moderación de Sánchez y un intento -a través de Félix Bolaños como enlace- de coordinar más al PSOE tradicional con Moncloa. Pero ha sido uno de sus hombres de máxima confianza, Santos Cerdán, el que se ha encargado de cerrar la vía a esa supuesta moderación.

Porque el nuevo número tres de Ferraz ha puntualizado que de Valencia sale "un nuevo equipo y una nueva dirección". Sin cambio de estrategia. "Nada más, no es ningún giro del secretario general", ha advertido Cerdán.

Eso sí, a lo largo de todo su discurso de cierre del 40 Congreso, Sánchez ha puesto especial interés en equiparar su gestión con las de Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero. Incluso con el interregno de Alfredo Pérez Rubalcaba. Para equiparar también las críticas que él recibe con las que recibieron sus antecesores.