| 16 de Septiembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Pablo Hasel con Monedero en 2012, en una fiesta de La Tuerka de Pablo Iglesias
Pablo Hasel con Monedero en 2012, en una fiesta de La Tuerka de Pablo Iglesias

Hasel, el amigo de Monedero que cantaba con Iglesias e intimaba con los GRAPO

Podemos se ha lanzado a defender al rapero encarcelado y a los violentos que prenden fuego en Madrid o Barcelona. Ésta es la historia del instigador de todo y de sus amigos.

| Javier Rodríguez España

 

Podemos se ha echado a las calles, del lado de los violentos alborotadores que han prendido las calles de Madrid, Barcelona o Valencia. El estímulo de Pablo Iglesias y el aplauso incluso de Pablo Echenique, resumen la vuelta a las barricadas del partido cuyos dirigentes, sin embargo, viven ya en zonas residencias, viajen con coche oficial y acumulan sueldos de cuatro y cinco ceros.

Todo ello a partir del encarcelamiento de un "viejo amigo", con el que Podemos intimó hace años y del que recibió también duras críticas por su "aburguesamiento": para Pablo Hasel, desde hace tiempo, Iglesias, Monedero y compañía son también el enemigo y solo buscan "poltronas", como dice él mismo en un vídeo junto a Valtonyc que circula por las redes.

¿Pero quién es Hasel en realidad? Se llama Pablo Rivadulla Duró, aunque por ese nombre pocos le reconocerán salvo su padre, Ignacio Rivadulla, un empresario catalán experto en desratizaciones que llegó a presidir la UD Lleida. A excepción de él, potentado local, todo le llaman por su apellido artístico: Hasel. Un antisistema que, paradójicamente, se crio como un niño bien gracias al sistema que tanto detesta.

 

 

El que le ha metido en la cárcel con cuatro condenas a sus espaldas por ensalzar el terrorismo de los GRAPO, sentirse cercano a la resistencia de ETA, animar a tirar cócteles molotov contra los alcaldes y señalar objetivos, sean personas con nombres o apellidos o instituciones, sobre los que es legítimo el uso de la violencia.

El rapero y poeta, o así se presenta él, extiende su pasión a otros iconos igual de controvertidos: desde el Che Guevara hasta Stalin, todas las inspiraciones del niño bien devenido en agitador son igual de sangrientas. Él mismo confesó sus pasiones más íntimas al revelar su gran deseo: "Sueño con que el Rey Juan Carlos vuela por los aires".

 

La ultraizquierda incendia las calles y Podemos les anima from ESdiarioTV on Vimeo.

 

Nada extraño en quien califica a Ortega Lara, secuestrado en un zulo durante más un año por ETA, "carcelero torturador".  Nada inusual en un 'artista' que traspasa todas las líneas rojas de la libertad de expresión en sus canciones, con letras como ésta: "Mi hermano entra en la sede del PP gritando ¡Gora ETA! A mí no me venden el cuento de quiénes son los malos, sólo pienso en matarlos".

 

Ya fue condenado a dos años de prisión en otro juicio, y es su reincidencia la que le ha llevado a visitar un centro penitenciario, dejando tras de sí un reguero de violencia en Barcelona o Valencia y una tormenta política en la que cuenta con la comprensión del PSOE y el apoyo decidido de Podemos, que va a defender su indulto además de una reforma del Código Penal que deje impunes sus excesos.

Dúo con Iglesias

Aunque ahora también arremete contra Podemos, en 2014 logró cierta notoriedad por su cercanía a Pablo Iglesias, con el que cantó La Internacional en público, y por su amistad con Juan Carlos Monedero, registrada en una célebre fotografía que les muestra a ambos abrazados. En el primero de los casos, Iglesias e Íñigo Errejón, en un estado extraño, entonan el himno soviético por antonomasia al lado de Hasel, mientras éste agita una bandera de la URSS con la esfinge de Lenin grabada. 

 

 

El hijo de un experto en plagas es un plaga en sí mismo: acumula juicio pos hacer apología de lo peor de cada casa

 

Y con respecto a Monedero, que renegó con el tiempo de su amistad y defendió que por aquel entonces no actuaba como ahora, la relación fue lo bastante intensa como para que el 'artista' estuviera presente en 2012 en la fiesta anual de 'La Tuerka', el programa que lanzó a la fama a la cúpula de Podemos y que aún hoy subsiste.

Hasel llegó a cantar con 'Los chikos del maíz', otro de los grupos de cabecera de los fundadores de Podemos y, aunque ahora alegan que no siempre fue así, cuando intimaban con él ya lanzaba mensajes similares a ritmo de un dudoso rap: en 2011 ya ensalzaba al 'Camarada Arenas', leyenda terrorista del Grapo, cuando Monedero se fundía en mimosos abrazos con él.

La plaga

El mismo año de nacimiento de Hasel, 1988, su padre ingeniero iniciaba su larga carrera de control de plagas, de la que presume desde entonces con mensajes como éste: "Empleamos los métodos más adecuados en cada caso para conseguir resolver de forma segura".

Algo falló, al menos en casa. Allí la plaga se hizo sistémica en su vástago, ese chico de buena familia que desde hace siete años no ha dejado de visitar los juzgados por enaltercer el terrorismo, hacer apología del terrorismo político y hasta amenazar a Inés Arrimadas con ilegalizar su partido cuando ellos, sean quienes sean, obtengan el poder.

 

 

 

Pero si algo demuestra que lo suyo no es solo cantar, son sus propias palabras, rescatadas por ESdiario, en las que fuera de un escenario y sin ningún acorde sonando, se siente muy de acuerdo con aquellos que lleven a la práctica sus "enseñanzas" musicales, por ejemplo agrediendo a los alcaldes de aquellos municipios donde se produzcan desahucios.

 

 

No solo incitó a la violencia, sino que en una entrevista con un periodista antisistema se mostró orgulloso de quienes la practicaran alimentados por sus rimas. Y no fue la única vez. Hace dos años, compartió plató con Paco Cela Seoane, terrorista de los GRAPO presente en un programa en prime time en Tv3 en el que se vanaglorió de su sanguinaria trayectoria. A su lado, Pablo Hasel asentía y exhibía su complicidad con el matarife.

Ahora podrá recordarlo desde la celda que será su casa una larga temporada mientras, quizá, se pregunte por qué los "burgueses" de Podemos han aprovechado su condena para lanzarse de nuevo a las calles.