| 16 de Agosto de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Pedro Sánchez, una semana clave con los focos mediáticos de todo el mundo sobre él.
Pedro Sánchez, una semana clave con los focos mediáticos de todo el mundo sobre él.

Biden aterriza al rescate de Sánchez pero la calle no compra el señuelo del PSOE

El Gobierno aparca sus múltiples frentes internos abiertos y pone todos los medios del Estado al servicio de la "operación imagen" de Moncloa aprovechando la cumbre de la OTAN.

| Javier Ruiz de Vergara España

 

Pedro Sánchez se la juega y lo sabe. Paradojas de la política, va a ser Joe Biden, el hombre que más disgustos le ha dado desde que llegó a La Moncloa, el que acuda en su auxilio ahora, cuando el presidente del Gobierno atraviesa su momento más delicado.

Los estrategas del jefe del Ejecutivo han diseñado y programado hasta el último detalle la importantísima Cumbre de la OTAN que arranca este miércoles oficialmente, pero que se inicia de forma oficiosa este martes con la fotografía que más ha buscado el líder del PSOE en estos tres últimos años.

Una imagen, la de Biden sentado en el sofá de Moncloa, que en el Ala Oeste del palacio madrileño se considera un punto de inflexión. El antes y el después que debe acabar con la sensación generalizada de que el sanchismo agoniza y que a juicio de los asesores presidenciales debe dar paso a otra idea de resurrección. Que sirva sobre todo para acabar con el desencanto del electorado socialista y traslade el mensaje de que el voto a Sánchez es el único voto útil en la izquierda.

Dirigentes de PSOE en las baronías, escépticos: "La Cumbre de la OTAN, pan para hoy y hambre para mañana"

Porque la jornada de este martes va a servir para que Sánchez luzca en todo el mundo. Primero con su cara a cara y posterior comparecencia conjunta con el inquilino de la Casa Blanca. Después presumiendo de agenda “de igual a igual” con el Rey Felipe.

Y, en tercer lugar, arrinconando a sus socios de Podemos al castigo de la irrelevancia. De paso, reforzando la imagen de que - pese a su espectacular victoria en Andalucía y al efecto que ya lleva su nombre- Alberto Núñez Feijóo sigue siendo, tan solo, el líder de la oposición.

 

Sánchez quiere resacirse este martes de la imagen que le ridiculizó fuera y le humilló dentro de España.

 

Otra cosa es lo que dure la resaca de los flashes y los apretones de mano de Sánchez con los Sholtz, Macrón, Johnson, Trudeau, Dragui … Porque en Ferraz no son nada optimistas tras los mensajes de alarma que trasladan los dirigentes territoriales. “El plan anticrisis y la cumbre son pan para hoy y hambre para mañana”, se escucha decir en las baronías socialistas.

Y es que mientras Sánchez hace de anfitrión planetario, siguen creciendo los indicadores de verano y el otoño caliente que se le avecinan al Gobierno. La calle arde de indignacion con los precios imposibles. Los transportistas (que han amagado este mismo lunes con lo que sucederá al regreso de verano), los trabajadores del campo y los autónomos afilan sus cuchillos. Como los funcionarios y los pensionistas.

 

Jill Biden y la Reina Letizia, este lunes en Madrid.

 

Y Sánchez sabe que esos mismos mandatarios internacionales que desde este martes van a golpearle amistosamente la espalda con sonrisas sin límite, son los mismos que en septiembre le van a exigir que se ponga las pilas para evitar que de nuevo la comatosa economía española arrastre a toda Europa con sus cifras imposibles de deuda y déficit.