| 20 de Septiembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Bódalo participó en la agresión a una embarazada.
Bódalo participó en la agresión a una embarazada.

Podemos oculta el salvaje ataque de su concejal violento a una mujer embarazada

El partido morado ha salido en tromba a defender a su electo pero se ha callado que una de sus condenas por violencia incluye una agresión a una mujer que se encontraba en gestación.

| ESdiario España

Que el concejal Andrés Bódalo no es un angelito quedó claro días atrás al difundirse su expediente, que cuenta con siete condenas vinculadas a actos violentos. Algo que Podemos, para proteger a su electo, ha intentado encubrir presentando su condena y entrada en prisión como un ejemplo de represión contra quienes defienden los derechos. 

Sin embargo, esa defensa de los derechos no incluyó el de los trabajadores que decidieron, en base a su libertad y a sus garantías constitucionales, no secundar la huelga general de 2002. No sólo eso. Lo que Podemos callaba ha salido a la luz: una de las agresiones que le valió una condena a Bódalo incluyó a una mujer embarazada con la que no tuvieron miramientos. 

Los hechos los ha relatado a ABC uno de los afectados por aquél ataque, Juan Antonio, propietario de la heladería Los Valencianos de Úbeda (Jaén), que ese 20 de junio de 2002 decidió abrir las puertas del comercio que regentaba. Una turba de piquetes entró en el local rompiendo el mobiliario y destrozando la terraza. Pero no se quedaron a él.

Podemos se ha callado que Bódalo participó en la agresión a una embarazada

 

Al propietario le propinaron una lluvia de golpes mientras que a su esposa Eva, embarazada de seis meses, la sacaron en volandas por una ventana y la tiraron al suelo. Por el camino se llevó varios golpes. Todo ello delante de un hijo de dos años y mientras Bódalo animaba a los agresores. 

Tanto el ahora concejal podemita como otros siete piquetes fueron condenados a dos años de cárcel por los hechos, que englobaron delitos de coacciones, amenazas, daños y vulneración del derecho de los trabajadores aunque no entraron en prisión. El Sindicato de Obreros del Campo (SOC), en el que militaba Bódalo, tuvo que pagar 18.000 euros de indemnización. 

El hombre que conoció entonces a Bódalo en esas circunstancias lo tiene claro: "Es un peligro público".