| 05 de Diciembre de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Irene Montero en un acto de su ministerio con la bandera trans
Irene Montero en un acto de su ministerio con la bandera trans

Crece la bronca de la Ley Trans con temor en Moncloa a la ruptura del PSOE

Unidas Podemos sigue presionando a los socialistas, que ven que la ley les desagarra por dentro e intentan frenar algunos puntos, pero ya ceden en la autodeterminación de género

| E. M. España

Ni la reforma laboral, ni el salario mínimo, ni la ley de memoria… La ley que se ha convertido en un gran quebradero de cabeza para el PSOE, hasta el punto de hacer saltar las costuras de su unidad interna con fugas y reproches cruzados dentro del sanchismo, es la Ley Trans. Uno de los sapos que los socialistas tienen que tragar en su pacto con Unidas Podemos, pero que en esta ocasión se ha atragantado de tal forma que amenaza con asfixiar al sanchismo

En el fondo hay una lucha de lobbys o sectores dentro de la izquierda y del socialismo: el lobby feminista, capitaneado en el PSOE por la ex vicepresidenta Carmen Calvo, y el lobby LGTBI, que tiene en el sector más joven a sus referentes y que daba el campanazo con la baja del partido de la ex diputada Carla Antonelli, un icono trans del socialismo, en señal de protesta y presión.

La tensión sigue creciendo y en Moncloa se intenta ganar todo el tiempo posible -hasta para aprobar con PP y Vox ampliar el debate de la ley aplazando su votación- con el temor a que pueda verse en el Congreso una división de votos, algo que no ha ocurrido desde que Sánchez es presidente, la ruptura de disciplina del partido, pero que con posiciones tan encontradas amenaza con ser realidad.

 

La intención del PSOE es matizar los puntos más polémicos de la ley que soliviantan a su sector feminista -y a la mayoría de los expertos- pero Unidas Podemos a través de la ministra de Igualdad, Irene Montero, no está dispuesto a ceder y sigue presionando.

Por ahora, el que ha cedido es el PSOE, que ha aceptado uno de los puntos más polémicos: la autodeterminación de género, el hecho de que una persona cambie libremente de sexo, y que en los menores de edad -que puedan iniciar un tratamiento sin autorización paterna- genera rechazo en parte del PSOE.

El PSOE sigue esperando que la tramitación en el Congreso le sirva para realizar algunos cambios en el texto legislativo que permitan dar mayor "seguridad jurídica" a la ley. O realmente acallar las críticas del sector feminista, que puede costarle luego muchos votos. Pero para ello deberá aceptar Unidas Podemos… mientras el PSOE sigue desangrándose y con amenazas entre feministas y LGTBI.