28 de Julio de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Atrio Cáceres
Atrio Cáceres

Atrio, Cáceres y la ambición de la madurez

Tras más de 3 décadas siendo un referente gastronómico y hotelero en Cáceres, Toño Pérez y José Polo siguen al frente del proyecto con renovada ilusión y planean una ampliación espectacular.

| B.Fadón Gastronomía

Qué tendrá Atrio que hables con quien hables, todo el mundo ha oído hablar de este lugar. El restaurante que hace casi 35 años abrieron Toño Pérez y José Polo en Cáceres se ha convertido con el paso del tiempo en un destino imprescindible de la ruta gastronómica nacional, y no hay aficionado al vino y al arte que se precie que no lo tenga como una de las visitas fetiches de su vida, pues el antiguo palacio en el casco histórico de la ciudad que lo alberga se ha convertido, de la mano de Relais & Châteaux, en una casa viva que continúa evolucionando y creciendo con un objetivo claro: convertir a Cáceres en una referencia para el turismo más exclusivo a nivel mundial.

El reconocimiento de su bodega como una de las mejores del mundo, y su pasión por el arte contemporáneo les han encumbrado más allá de la gastronomía, y la estancia en Atrio es una experiencia global que necesita de reposo y asimilación, no vale con pasar una noche fugaz, hay que pararse y disfrutar de cada detalle. Además, aunque el proyecto estaba ya firmemente consolidado, Toño y José, que son dos espíritus inquietos, tras abrir un segundo restaurante en otra casona, Torre de Sande, que se ha convertido en el comedor preferido de la clientela local, ya están con las obras de ampliación de su hotel para añadir 11 espectaculares suites en un tercer palacio de esta ciudad Patrimonio de la Humanidad a la que ellos tanto han dado.

Cáceres Atrio fue un proyecto surgido de la inquietud de dos amantes de la buena mesa por crear un restaurante al estilo de los que a ellos les gustaba visitar. José se ocupaba de escoger los vinos –«al principio comprábamos los que veíamos en las revistas», recuerda– mientras Toño se iba haciendo fuerte al frente de los fogones, cuyo manejo compaginaba con stages en templos como Arzak, elBulli, Jockey o Jean Pierre Bruneau, en Bruselas. Desde aquel número 22 de la avenida de España, José y Toño revolucionaron los códigos culinarios de la ciudad y la situaron en el mapa gastronómico internacional, introduciendo no solo las nuevas técnicas de vanguardia, sino también altísimos niveles de excelencia en la sala y en la bodega, considerada como una de las mejores colecciones del mundo actualmente.

Galardonado con dos estrellas Michelin, el restaurante se trasladó en 2010 a un singular edificio de la plaza de San Mateo, en pleno caso histórico, que fue rehabilitado por los arquitectos Mansilla y Tuñón (Premio FAD de Arquitectura) y que alberga, además, un hotel con 14 habitaciones decoradas con obras originales de artistas de la talla de Andy Warhol, Antonio Saura, Antoni Tàpies o Thomas Ruff. El establecimiento pertenece a la prestigiosa asolación Relais & Châteaux, sello que garantiza la singularidad del emplazamiento, la calidad de una oferta gastronómica asentada en la sostenibilidad del entorno, una atención exquisita y personal y, en definitiva, una experiencia global de puro lujo.

La Torre de Sande y el Palacio de los Paredes-Saavedra

Comprometidos con la ciudad de Cáceres, José y Toño (este último, recientemente reconocido con el Grand Prix de l’Art de la Cuisine de la Academia Internacional de Gastronomía), en lugar de relajarse sobre los logros conseguidos tras toda una vida dedicada a recibir a sus clientes, han tomado ahora las riendas del restaurante Torre de Sande, un proyecto perfectamente complementario de Atrio, mucho más informal y accesible, que permite a los cacereños disfrutar de su cocina a diario. Y planean una ampliación del hotel a cargo de los mismos y premiados arquitectos que seguro dará mucho que hablar. 

La construcción que lo alberga es todo un emblema arquitectónico del conjunto monumental cacereño por la imponente torre de piedra que le da nombre y que se encuentra cubierta de parra virgen. La casa señorial del siglo XIV se ha mantenido en esencia, resaltando el jardín y buscando en todo momento darle luminosidad. En lo gastronómico, Toño apuesta aquí por una cocina de corte tradicional muy enfocada en las "brasas con gusto" y en el producto de proximidad. La estrella son los guisos y las carnes al horno y a la parrilla de carbón, y el precio medio es de 50€.

Siete lustros después Atrio Cáceres en su conjunto sigue siendo un espacio de sensaciones y de detalles donde todo, desde la arquitectura, la luz, las habitaciones, los cuadros que coronan cada estancia hasta, por su puesto el servicio, arropa y cautiva a quien lo visita. Y es que “más que recibir, en Atrio acogemos”, asegura su directora Carmina Márquez. El proyecto va a llegar a su culmen con las 11 nuevas suites de puro lujo que tendrán, para empezar, servicio de mayordomo personal. Para ello Toño y José han adquirido la Casa Palacio de los Paredes-Saavedra, ubicada a apenas 20 metros del hotel y construida entre finales del siglo XIV con elementos de estilo mudéjar, gótico y renacentista. Estará lista el año que viene y promete traer más magia a esta milenaria ciudad.