Ebro refuerza su alianza con Chery gracias a su ofensiva eléctrica española
La marca española se posiciona como pieza clave en Europa dentro del gigante asiático, anticipa nuevos modelos, incluido su esperado eléctrico made in Spain, y amplía su gama híbrida para ganar volumen en el mercado.

Equipo EBRO
EBRO no ha viajado a China para cumplir expediente. Su presencia en la Convención Global de Concesionarios del Grupo Chery en Wuhu, con más de 4.000 profesionales reunidos, ha servido para algo mucho más relevante: dejar claro que la marca española quiere jugar en la primera división europea de la automoción… y hacerlo con músculo industrial propio.
En este escenario internacional, EBRO ha aprovechado para enseñar cartas. Ante concesionarios y socios de todo el mundo, la compañía ha desvelado en primicia los modelos que llegarán en los próximos meses, pero sobre todo ha trazado su hoja de ruta en Europa. El gran titular: su futuro coche 100% eléctrico, que se fabricará en la EBRO Factory de Barcelona y que apunta a aterrizar entre finales de 2026 y principios de 2027.
Ofensiva eléctrica con sello español
No es un anuncio menor. Este modelo representa el punto de unión entre la tecnología global del Grupo Chery y la capacidad industrial española, un movimiento estratégico que busca situar a EBRO como actor relevante en la electrificación europea, pero con ADN local.
El evento también ha servido para escenificar el peso creciente de la marca dentro del grupo chino. La presencia de Zhu Shaodong, vicepresidente ejecutivo de Chery International y máximo responsable en la Unión Europea, junto a la delegación española liderada por Rafael Ruiz, presidente de EBRO EV Motors, evidencia que la apuesta es seria y a largo plazo.
Junto a Ruiz, nombres clave como Pedro Calef (CEO de EBRO Motors), Johnson Xu (vicepresidente de Chery International) o Bynn Xiao (CEO de EBRO SUV) dibujan una estructura directiva con fuerte conexión entre China y Europa. Una alianza que no solo busca vender coches, sino construir un proyecto industrial sólido en España.
El mensaje de fondo es claro: EBRO quiere ser mucho más que una marca emergente. “Estamos construyendo un proyecto industrial y comercial sólido en España con una visión a largo plazo”, subrayó Rafael Ruiz durante el encuentro, dejando entrever que el objetivo va más allá del corto plazo.
Más gama para ganar volumen en Europa
En el plano de producto, la ofensiva también es evidente. La marca prepara la evolución de los EBRO s700 y s800 con versiones híbridas enchufables, una jugada clave para competir en un mercado europeo cada vez más regulado en emisiones. A esto se suma una nueva variante del s400 con motor 1.5 turbo, que permitirá a la firma reforzar su presencia en el segmento de acceso, donde se juega buena parte del volumen.
Pero la cita en Wuhu no ha sido solo de presentaciones. El programa ha incluido pruebas dinámicas, sesiones técnicas y hasta una impactante demostración de seguridad con una colisión simultánea de tres vehículos, diseñada para mostrar el nivel de ingeniería del Grupo Chery. Un mensaje directo al mercado europeo: tecnología y seguridad como pilares del proyecto.
La experiencia se ha completado con la visita al Auto China 2026 en Pekín, uno de los escaparates más avanzados del mundo en electrificación y conectividad. Allí, la delegación española ha podido comprobar de primera mano hacia dónde se dirige la industria y cómo encaja EBRO en ese futuro inmediato.
Con todo ello, la conclusión es evidente: EBRO ya no es solo una promesa. La marca está consolidando su papel dentro del ecosistema global de Chery y, al mismo tiempo, construyendo una base industrial en Barcelona que puede convertirse en uno de los pilares de su expansión en Europa.
El reto ahora es cumplir los plazos y convertir esa estrategia en coches en la calle. Porque en un mercado tan competitivo como el europeo, las intenciones ya no bastan: lo que cuenta es la ejecución. Y EBRO ha decidido pisar el acelerador.