El coche usado electrificado crece casi un 50%, pero el diésel sigue dominando el mercado real
El mercado de ocasión confirma el cambio de tendencia mientras miles de conductores buscan alternativas más asequibles a los coches nuevos.

Golf TDI
Comprar un coche nuevo sigue siendo una opción fuera del alcance de buena parte de los conductores españoles. La subida de precios de los vehículos durante los últimos años, unida al encarecimiento de la financiación y a la incertidumbre económica de muchos hogares, ha consolidado al mercado de ocasión como la principal puerta de entrada a la movilidad privada. Y dentro de ese universo, los coches electrificados de segunda mano empiezan a ganar protagonismo.
Los últimos datos publicados por las patronales GANVAM y Faconauto reflejan una transformación que avanza lentamente pero que ya resulta visible. Durante mayo, las ventas de turismos eléctricos usados crecieron un 37,5%, alcanzando las 3.233 unidades, mientras que los híbridos enchufables de ocasión registraron un incremento todavía mayor, del 50,3%, hasta situarse en las 4.951 operaciones.
Se trata de un crecimiento muy superior al experimentado por el mercado general de vehículos usados y que confirma una tendencia que se viene observando desde principios de año: los compradores comienzan a encontrar en el mercado de segunda mano electrificado una alternativa mucho más accesible que hace apenas dos o tres años.
El coche eléctrico usado deja de ser una rareza
Hasta hace poco tiempo, encontrar un coche eléctrico de ocasión suponía enfrentarse a una oferta muy limitada. La escasa penetración de estos modelos durante la pasada década provocaba que apenas hubiera unidades disponibles en el mercado.
La situación ha cambiado. Los primeros eléctricos matriculados de forma masiva entre 2019 y 2022 comienzan a regresar a los concesionarios procedentes de renting, flotas corporativas y renovaciones particulares. Esto está generando un volumen de oferta cada vez más interesante para quienes desean acceder a un vehículo de cero emisiones sin afrontar el elevado desembolso que todavía exige un modelo nuevo.
Además, la mejora tecnológica de las baterías y una mayor confianza del consumidor han reducido algunos de los temores históricos asociados a la compra de un eléctrico usado, especialmente en lo referente a la autonomía y la degradación.
En paralelo, los híbridos enchufables viven un momento especialmente favorable. Su combinación de etiqueta CERO, posibilidad de circular en modo eléctrico y ausencia de ansiedad por la recarga los convierte en una solución muy atractiva para conductores que realizan desplazamientos urbanos frecuentes pero no quieren depender exclusivamente de la infraestructura de carga.
La realidad española sigue siendo diésel
Sin embargo, las cifras también muestran que la transición energética del parque automovilístico español está lejos de completarse.
Pese a la caída del 6,8% registrada en mayo, los vehículos diésel continúan siendo los grandes protagonistas del mercado de ocasión. Casi uno de cada dos coches usados vendidos en España sigue montando este tipo de motorización, que representa el 47,8% de todas las operaciones.
Los gasolina, por su parte, también retroceden ligeramente, con una caída cercana al 4%, aunque mantienen una cuota del 35,6%.
La explicación es sencilla: el parque móvil español sigue siendo uno de los más envejecidos de Europa, con una edad media superior a los 14 años. La enorme cantidad de vehículos diésel matriculados entre 2005 y 2018 continúa alimentando el mercado de segunda mano y ofreciendo precios muy competitivos para los compradores con presupuestos ajustados.
En muchas provincias españolas, especialmente fuera de los grandes núcleos urbanos, la decisión de compra sigue estando condicionada por el coste de adquisición antes que por el tipo de tecnología. Para miles de familias, un turismo diésel de segunda mano por menos de 10.000 euros continúa siendo la opción más realista frente a un eléctrico usado que, aunque ha reducido precios, todavía exige un esfuerzo económico superior.

Peugeot 308 enchufable
Un mercado que resiste mientras cae la capacidad de compra
En términos globales, el mercado de ocasión mantiene una notable estabilidad. Durante mayo se comercializaron 177.606 turismos y todoterrenos usados, una cifra prácticamente idéntica a la registrada en el mismo mes del año anterior.
Entre enero y mayo, las operaciones alcanzaron las 898.993 unidades, frente a las 894.982 contabilizadas durante el mismo periodo de 2025.
Detrás de esta aparente estabilidad se esconde una realidad que los fabricantes conocen bien: el mercado de vehículos nuevos continúa creciendo a menor ritmo que el de ocasión debido a la pérdida de poder adquisitivo de numerosos compradores.
De hecho, actualmente se venden en España 1,7 vehículos usados por cada coche nuevo matriculado. Este ratio sigue siendo uno de los mejores indicadores para comprender cómo evoluciona el consumo automovilístico nacional y refleja claramente que el mercado de ocasión se ha convertido en la verdadera locomotora del sector.
2026 apunta a un cambio estructural
Las previsiones de GANVAM y Faconauto apuntan a que 2026 podría marcar un punto de inflexión para la electrificación del mercado de segunda mano.
Las estimaciones manejadas por el sector prevén que las ventas de turismos electrificados usados aumenten alrededor de un 30% durante el próximo ejercicio, alcanzando una cuota cercana al 4,5% del total del mercado.
La evolución posterior podría ser todavía más significativa. Si se cumplen las previsiones, los modelos electrificados representarían el 10,6% de todas las ventas de ocasión en 2030.
La clave estará en varios factores. Por un lado, la llegada masiva de vehículos procedentes del renting y de flotas empresariales aumentará la oferta disponible. Por otro, la caída progresiva de los precios de los eléctricos nuevos terminará trasladándose al mercado de segunda mano.
A ello se suma la presión regulatoria de las zonas de bajas emisiones implantadas en numerosas ciudades españolas, que está empujando a muchos conductores a buscar vehículos con etiquetas ECO o CERO sin necesidad de afrontar el coste de un automóvil nuevo.
Un mercado de transición
España sigue siendo, fundamentalmente, un país de compradores de coche usado. Pero las cifras de 2025 muestran que el perfil de esos vehículos empieza a cambiar.
La electrificación avanza con fuerza en el mercado de ocasión, aunque todavía parte de una base reducida. Mientras tanto, el diésel mantiene una posición dominante gracias a su abundancia, su precio y la realidad económica de buena parte de los conductores.
La transición no será inmediata. Sin embargo, los datos de este año indican que el vehículo electrificado de segunda mano está dejando de ser una opción minoritaria para convertirse en uno de los motores de crecimiento más importantes del sector automovilístico español durante la próxima década.