El pacto del desencuentro Junts-PSOE que castigará a Yolanda Díaz
Los de Puigdemont parece que no están muy a favor de la reducción de jornada laboral que enarbola como medida estrella la ministra de Trabajo y todo apunta a que votarán en contra. Una nueva derrota parlamentaria que Sánchez vería no de su Gobierno, sino de su ministra de Trabajo.

La líder de Sumar, Yolanda Díaz, saluda a Pedro Sánchez tras ser nombrado presidente.
PSOE y Junts vuelven a entenderse, a votar juntos y, según aseguran fuentes de la formación independentista, han llegado incluso a pactar ciertos desencuentros y desacuerdos. Dice Pedro Sánchez que, a partir de ahora, se negociará “partido a partido” con los independentistas. La cuestión es que, según fuentes de Junts, el próximo partido se puede cobrar una clara víctima que el Gobierno ya ha dado por “amortizada” y que no es otra que la vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.
Por ser precisos, el partido al que se refieren los independentistas catalanes es la reducción de la jornada laboral y, por puntualizar, la primera mitad del partido ya se ha jugado en el seno del Gobierno, con una ganadora momentánea: Yolanda Díaz. Hubo un rifirrafe entre Yolanda Díaz y el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, que, por decisión de Sánchez, árbitro supremo, se decantó del lado de la vicepresidenta.
Carlos Cuerpo se vio obligado a ceder recientemente y la propuesta estrella de Yolanda Díaz, pactada con sindicatos y rechazada por los empresarios, saldrá adelante. Casi con toda probabilidad será aprobada en el próximo Consejo de Ministros, según fuentes gubernamentales, el próximo martes 4 de febrero. La cuestión es que Junts trasladó en su día al PSOE que no están por la labor de apoyar una medida de tal calado alegremente, cuando entienden que buena parte de su electorado, empresarios, pymes y “botiguers” no la ve con buenos ojos.
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Aun así, el Gobierno ha decidido tramitarla con celeridad y, de este modo, saldrá del Consejo de Ministros y tendrá que tramitarse en la mitad de tiempo, puesto que van a imprimirle carácter de urgencia. Sin embargo, mientras la vicepresidenta Díaz se pasea por los medios de comunicación colgándose la medalla de haber arrancado al PSOE la reducción de la jornada laboral, los de Junts aseguran que eso ni está pactado ni parece que al Gobierno le importe demasiado que la iniciativa decaiga al perder la votación en el Congreso. De hecho, desde Junts entienden que entra dentro del cupo de desacuerdos, discrepancias y votos contrarios que -admiten desde la cúpula socialista- Junts les va a dedicar en los próximos meses.
Todo está pactado y forma parte de un guión aceptado por Sánchez y por los independentistas catalanes. Añaden más las fuentes consultadas: la derrota que, de no haber cambios de última hora (algo que nunca debe descartarse, viniendo de este Gobierno) no será una derrota tanto del PSOE y de Sánchez, sino de la propia Yolanda Díaz, después de que ella misma se haya alzado victoriosa, proclamando su triunfo, sin percatarse de que, si bien el marcador está claramente a su favor, el partido solo se encuentra en el descanso.

Pedro Sánchez, María Jesús Montero y Yolanda Díaz en el Congreso.
Si las cosas no cambian, el Gobierno va a llevar al Parlamento la reducción de la Jornada Laboral a sabiendas de que, tanto Junts como el propio PNV, no la van a apoyar. Una nueva derrota parlamentaria que, sin embargo, algunas voces del PSOE advierten con contundencia: “No será una derrota tanto del Gobierno como de Yolanda Díaz”.
Quienes sostienen esta tesis dan por amortizada la figura de la vicepresidenta y, aunque esperan que Sumar o la nueva plataforma de izquierdas a su izquierda que esté por venir mejore su posición de cara a posibles contiendas electorales, dan por hecho que “Yolanda Díaz tiene sus días contados” y que, en el momento que haya nuevo líder para ese espacio político, se apagará definitivamente la estrella de la vicepresidenta.
Todo ello con la inestimable colaboración de Junts, cuyo líder Puigdemont no ha parado en las últimas horas de recibir delegaciones de empresarios catalanes abiertamente contrarios a la reducción de la jornada laboral, y ante la pasividad de Pedro Sánchez y el Grupo Socialista.