PSOE
"Una cenita" en lugar de la dimisión: el bochornoso compadreo de la ministra de Igualdad con el fiscal general procesado
"Te vamos a apoyar, no te escondas, todo lo que necesites te vienes al ministerio", indica Ana Redondo a Álvaro García Ortiz en una escena grabada tras conocerse que irá al banquillo por revelar secretos del novio de Ayuso

Ana Redondo de colegueo con el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, tras saberse que irá al banquillo
Por primera vez en la historia hay un fiscal general del Estado procesado por además revelar datos de la pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, rival político del PSOE, con “indicación de la Presidencia del Gobierno” según el juez. Esto en cualquier país llevaría a la dimisión o cese inmediato pues el que debe velar por el cumplimiento de la Justicia tiene precisamente cuentas con la Justicias. Pero la España sanchista es el mundo el revés, y el Gobierno en lugar de cesar al fiscal, le ofrece “una cenita”, como ha hecho de colegueo la ministra de Igualdad, Ana Redondo, con Álvaro García Ortiz.
"Te vamos a apoyar, no te escondas, todo lo que necesites te vienes al ministerio", era parte de la conversación que un micrófono abierto captaba entre la ministra de Igualdad y el fiscal general del Estado en un acto en el que coincidían tras conocerse que Álvaro García Ortiz irá al banquillo por revelar datos del novio de Ayuso. "Una cenita, una cena", insistía Ana Redondo al procesado.
"Y cuenta conmigo, ¿eh?", continúa el compadreo de la ministra de Igualdad con Álvaro García Ortiz, e incluso se ofrece a que la cena entre ambos sea en Valladolid, "bueno si quieres en Valladolid lo hacemos". "No estás sólo, todo lo que necesites cuenta conmigo, y estamos en contacto", concluye Ana Redondo que por sus palabras parece que esté hablando con un pobrecito que sufre y no con un fiscal general del Estado procesado y presunto delincuente por utilizar la Fiscalía para perseguir rivales políticos del Gobierno como en una república chavista.
Eso sí, el compadreo entre Ana Redondo y Álvaro García Ortiz tras conocerse que el fiscal general irá al banquillo no ha pasado desapercibido y desde el PP a ciudadanos anónimos han reprochado a la ministra de Igualdad que "la que gritaba vergüenza como una posesa en el Congreso, manifestando su personal y encomiable apoyo al mayor representante de la vergüenza institucional en este nuestro país. No son ministros, son esbirros".
Y como no, debía aparecer el perejil de todas las salsas sanchistas, Óscar Puente, a defender la "cenita" de la ministra de Igualdad con el fiscal general del Estado, indicando que "ni el informativo que nos ofrece esta exclusiva rutilante han reparado en que el Álvaro García Ortiz es vecino de Valladolid, donde residen entre otros familiares suyos, su propia madre, y que Ana Redondo y él han sido compañeros de carrera". Vale muy bien, que cenen como amigos si quieren, pero tras la dimisión de un fiscal general procesado por primera vez en la historia.