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Margallo urge presión internacional sobre Netanyahu para una solución en Gaza: «Sin eso no hay nada»
El exministro defiende el reconocimiento de Palestina como paso adelante, pero bajo condiciones estrictas; critica a Hamás como «disparate bíblico» equipararlo a ETA y descarta una derrota israelí que sería «catástrofe para Occidente». En la entrevista, también aborda Venezuela, el Magreb y Gibraltar

El exministro de Asuntos Exteriores José Manuel García-Margallo ha analizado en una entrevista en ESdiarioTV, junto al ex eurodiputado del PP Leopoldo López, el conflicto en Oriente Próximo como una «remodelación total» tras los eventos en Gaza. «Después de todo lo que ha pasado en Oriente Próximo, estamos en una remodelación total de Oriente Próximo, pero todo lo que ha pasado en Gaza es obvio que hay que dar pasos adelante y el paso del reconocimiento es un paso adelante», afirmó Margallo, justificando la cautela española ante el reconocimiento de Palestina. En una charla que duró más de una hora, el exministro también tocó temas como las contradicciones de Trump en Venezuela, las tensiones en el Magreb con Marruecos y Argelia, y la oportunidad perdida en Gibraltar post-Brexit.
Condiciones estrictas para reconocer a Palestina
Margallo detalló las condiciones para que España respalde el reconocimiento de Palestina: «Siempre que se desee unas condiciones que fuese consecuencia de una negociación entre las partes. Y la dificultad es ¿Quién es la parte? El negociante de. En Palestina. Es obvio que tiene que ser la Autoridad Nacional Palestina. Y es sabido que Hamás no reconoce a la Autoridad Nacional Palestina. Primera condición. Y segundo, hacerlo en coordinación con con los Estados de la Unión Europea. Y en tercer lugar, hacerlo en el momento en que contribuyese a lograr la paz y la estabilidad. Esas eran las tres condiciones que aquí no se han tenido en cuenta». Ante la pregunta de López sobre si justifica no respaldar la decisión actual, Margallo aclaró: «Del no, Yo creo que después, después de todo lo que ha pasado en Oriente Próximo, estamos en una remodelación total de Oriente Próximo, pero todo lo que ha pasado en Gaza es obvio que hay que dar pasos adelante y el paso del reconocimiento es un paso adelante».
Netanyahu rechaza la solución de dos estados
El exministro criticó duramente la política de Benjamín Netanyahu: «Netanyahu no ha querido nunca los dos estados. Yo tuve un dos entrevistas con él y la verdad es que no me dio ninguna solución porque yo le planteé bueno, aquí para resolver este conflicto, que es conflicto abierto desde 1948, aunque había habido ya enfrentamientos entre las dos comunidades, la única solución son los dos estados, como me he referido anteriormente, un Israel seguro, subrayo, seguro y una Palestina viable». Netanyahu rechazó la idea de retirarse de Cisjordania, argumentando: «¿Qué quiere usted? Que nos retiremos de Cisjordania y convierta en Cisjordania en una plataforma para atacar a Israel, como han hecho en Gaza». Margallo descartó un Estado plurinacional por razones demográficas: «Eso da un resultado catastrófico para Israel. Israel Hay 7 millones de judíos y 2 millones de árabes israelíes. En Gaza hay 2 millones de árabes palestinos y en Cisjordania hay 2 millones y medio. Y eso da un equilibrio poblacional con una tendencia a alterarse en favor de la comunidad árabe, puesto que tiene una tasa de natalidad mucho más amplia. Y, lo que es peor, mantener ese estado solo hubiese sido posible con una política como en parte se practica en Israel de Apartheid, en no reconocer plenamente los derechos de los palestinos que estuviesen dentro de ese estado, lo cual era Inasumible».
La estrategia israelí, revelada en privado
Reveló detalles de una conversación con un amigo israelí veterano de guerras: «Yo tuve una entrevista con un buen amigo mío israelí. Ha participado en todas las guerras desde el 56 y me explicó cuál iba a ser la política de Netanyahu días antes de la invasión terrestre del 27 de octubre. Es decir, antes me dijo el gobierno está absolutamente decidió entrar en Gaza, no salir de Gaza hasta que haya acabado con el último terrorista y la última infraestructura, túneles, etcétera y admitían que el precio podía ser la vida de los rehenes. En segundo lugar, aprovechar la ocasión para seguir extendiendo los asentamientos en Cisjordania, cosa que se va a aprobar de un momento a otro. Al lado de de Jerusalén. Segundo lugar, me dijo que había sido un error retirarse del Líbano y que iban a entrar en el Líbano para acabar con la cosa que han hecho. Obviamente que lo de los útiles no les preocupaba demasiado, pero que desde luego no iban a tolerar ninguna agresión». Sobre Irán, el israelí fue explícito: «Y eso entiendo que no les preocupase porque China es la primera que está interesada en que no haya problemas ahí, porque cortaría el abastecimiento de petróleo que iban a intentar por todos los medios desestabilizar a Bashar al Asad, cosa que han hecho. Y que si Irán se movía se moverían ellos y que se moverían hasta el final. Llegó a decirme que bueno, desde luego pensaba bombardear todas las centrifugadoras donde enriquecen el uranio, porque el problema del arma atómica es lo que les preocupa y que si Irán respondía estaban dispuestos incluso a utilizar el arma atómica táctica. Cuando yo puse una cara como está poniendo Leopoldo ahora. Sabe usted por qué? Pues porque lo dijo Golda Meir. Porque no tenemos dónde ir».
Momento propicio para la paz en Oriente Próximo
Margallo ve un momento propicio para la paz: «Yo creo que ahora se producen unas condiciones. Con esto termina esta larguísima respuesta a una pregunta muy concreta Israel tiene todas las cartas favorables para buscar una solución en estos momentos. Desde luego, tienen la colaboración permanente desde hace mucho tiempo de Egipto y Jordania. Tiene el entendimiento de los países que han firmado los acuerdos de Abraham, de las monarquías del Golfo, que están preocupadas fundamentalmente por Irán. Irán no tiene capacidad de reacción ninguna. Han destruido el arma aérea, han destruido sus, sus, sus armas antiaéreas, etcétera y por tanto, ahora estaría en unas condiciones óptimas para lograr un acuerdo que insiste. Eso para mí es muy importante, que lograse el reconocimiento de todos los vecinos árabes, porque el problema es jamás hecho antes en una organización terrorista. Pero es que jamás no reconoce el derecho de Israel existir y no ha renunciado nunca al terror, al terrorismo y a la violencia como arma política. No puedes negociar con jamás y la Autoridad Nacional Palestina estaría más que encantada de colaborar en una solución política que no incluyese jamás. Eso es lo que ha dicho Sánchez que hay que acabar con jamás como España acabó con ETA. Es que no tiene el menor sentido. Es decir, España no estaba rodeado de enemigos que no reconocían su existencia. Equiparar a Jamás con ETA es un disparate bíblico, ya que estamos hablando de la Tierra Santa».
Presión internacional, clave para avanzar
Ante la intervención del periodista Javier López sobre «un cierto camino para la esperanza sobre la victoria», Margallo precisó: «Sobre la victoria total de Israel. Sí, pero. Pero yo en esto suelo ser muy claro. Netanyahu no va a aceptar esto si no hay una presión internacional. Voluntariamente no lo va a hacer. Lo que pasa es que las condiciones para él son buenas y esa presión se puede ejercer. Y hay varios planes. El plan de de Tony Blair. Hay otro plan que es que la Franja de Gaza entre en una administración internacional de cinco años para la reconstrucción y que luego pase a la Autoridad Nacional Palestina. Es decir, hay bastantes soluciones en encima de la mesa. Pero insisto, sin presión. No lo aceptará». Citó a Shlomo Ben-Ami de su libro Cartas desde un avión: «Mire, yo tengo un libro que son cartas desde un avión en que yo hablo de Israel con el Shlomo Ven a mí y hay un párrafo de Shlomo, Ven a mí en que dice que no se puede disociar nunca. La diplomacia y la fuerza se tienen que usar conjuntamente, en distintos momentos y en distintas dosis. Pero. Pero sin. Sin eso no hay nada. No se quiere. Había un pensador que decía que la diplomacia sin fuerza es como una música sin instrumentos».
Derrota israelí: «Una catástrofe para Occidente» que no contempla
Respondiendo a la cita de José María Aznar de que «la derrota de Israel sería la debacle para el Occidente», Margallo descartó tal escenario: «Que no va a haber derrota a Israel, no va a haber derrota. Es decir, sí tiene un principio básico en su política. Es que probablemente no intervenir en en asuntos en que no estén implicados los intereses americanos o en territorios en que no estén afectados los intereses americanos. Él dijo que lo de Siria era un asunto nuestro y que lo de Ucrania, que al fin y al cabo esos no sabían, salvo en el tema de Israel. No hay posibilidad ninguna de la superioridad militar de Israel, solo es inmensa y con el apoyo de los Estados Unidos Es total, que sería una catástrofe para Occidente en la hipótesis de que se produjese hipótesis que yo no no contemplo, sin duda». Invocó al pensador iraní conocido como «el Kissinger persa»: «Mire, hay un. Hay un pensador, un escritor que se llama Hassan, así que es conocido como el Kissinger persa que dice que estamos en vísperas de la de la 5.ª Guerra Mundial. Ha habido dos guerras mundiales, las dos que conocemos la Guerra Fría, que fue la tercera, la que empieza en las Torres Gemelas, que termina con la retirada de Nissan, que es la 4.ª y estamos en la 5.ª y en esa 5.ª, que en principio no va a ser militar. En todo el resto se enfrentan dos coaliciones, lo que llamamos el Estados Unidos con sus ramas, la OTAN europea en Oriente Próximo, Israel y los países que han firmado Abraham, que unidos por la por la oposición a a Irán y luego los aliados en Oriente lejano que tiene Estados Unidos sonidos que rodean a China, Japón, Corea del Sur, Australia, Nueva Zelanda, etcétera y enfrente lo que él llama una trilateral. A esta coalición la llama amablemente la coalición capitalista sionista o liberal sionista. Y enfrente está Rusia, que aporta la ortodoxia china que aporta al comunismo confucianismo. Y a su juicio, Irán, que encabezaría a todo el Islam que reclama su posición en el mundo. Y los tres Berliner de Berlín recordando el 89 en donde eso se va a celebrar. Se va. Ese conflicto se va a dirimir. Son Ucrania, Palestina y Taiwán. Es obvio que si se produjese una derrota, ahí Occidente tendría una situación muy difícil, pero yo no la contemplo. Es decir, la correlación de fuerzas no invita a eso. Y el comportamiento de Irán. Incluso cuando mataron a un líder yihadista en Teherán, etcétera La reacción fue una reacción más teatral que que otra cosa. O sea que Aznar tiene razón. Sí, sí. Si Israel fuese derrotado, Occidente sería derrotado en uno de los tres frentes y en su conflagración en contra. Yo no contemplo esa posibilidad».
Otros temas: De Venezuela al Magreb y Gibraltar
En el resto de la entrevista, Margallo lamentó las «enormes contradicciones» de la administración Trump en Venezuela, donde renovaron licencias petroleras a Chevron pese a calificar al régimen de Maduro como un «cártel de los soles». Sobre el Magreb, criticó la carta de Pedro Sánchez reconociendo la soberanía marroquí en el Sáhara «sin debatirlo en el Gobierno... sin consultar con la oposición», y el desaprovechamiento energético post-Ucrania. En Gibraltar, vio una «oportunidad perdida» en el Brexit, proponiendo soberanía compartida y una zona económica especial para integrar el Peñón y el Campo de Gibraltar, denunciando su régimen fiscal como «unas islas vírgenes en pleno Europa».