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Un pueblo de Castilla-La Mancha guarda una ciudad romana bajo las casas y casi nadie lo sabe

Entre olivares y montes, un pequeño municipio oculta bajo su suelo los restos de una urbe romana que llegó a tener templos, murallas y hasta termas

Villanueva de la fuente

Villanueva de la fuente

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A primera vista, este pueblo de la provincia de Ciudad Real podría pasar desapercibido. Calles tranquilas, fachadas encaladas y el sonido constante del viento entre los campos. Pero bajo ese paisaje cotidiano duerme una ciudad romana completa, una urbe que hace veinte siglos fue un hervidero de comercio, religión y poder.

Se trata de Villanueva de la Fuente, donde los arqueólogos llevan décadas excavando los restos de Mentesa Oretana, una de las ciudades más antiguas de la región. Lo que hoy parece un municipio tranquilo fue, durante siglos, un cruce de caminos entre la meseta y el sur peninsular. Allí convivieron íberos, romanos y visigodos, dejando tras de sí muros, mosaicos y objetos que todavía emergen cuando alguien cava más de lo normal.

Un suelo lleno de historia

Pasear por las afueras del pueblo es caminar sobre siglos de historia. Los restos visibles apenas insinúan lo que hay debajo: cimientos de casas, fragmentos de columnas y viejas canalizaciones. En algunos puntos, los arqueólogos han localizado estructuras que confirman la existencia de templos y un foro central. La ciudad, mencionada en textos antiguos, fue una de las más importantes de la Oretania, la comarca romana que abarcaba buena parte del sur de la actual Castilla-La Mancha.

El tesoro invisible

El visitante puede acercarse al Museo Arqueológico Municipal, donde se conservan piezas halladas en la zona: cerámicas, estelas funerarias, monedas, herramientas y fragmentos decorativos que muestran el nivel de vida de la antigua Mentesa. Lo más sorprendente es que gran parte de la ciudad sigue enterrada bajo el casco urbano actual, lo que convierte a Villanueva de la Fuente en un caso único de arqueología viva. Aquí no hay vallas ni pasarelas turísticas: las ruinas laten bajo las aceras.

Donde el pasado sigue apareciendo

Cada año se realizan pequeñas campañas de excavación, muchas con voluntarios locales. A veces, una obra o una reforma doméstica acaba revelando nuevos hallazgos. Hace poco se descubrió una calzada romana en excelente estado de conservación, y los expertos creen que aún queda la mayor parte del foro y del teatro por sacar a la luz. El terreno, suave y fértil, oculta siglos de historia esperando la próxima pala.

Un viaje sin multitudes

A diferencia de Mérida o Segóbriga, aquí no hay grandes grupos ni colas. Villanueva de la Fuente conserva esa sensación de descubrimiento puro. Puedes caminar solo entre los restos, escuchar el sonido del campo y entender que, a veces, los lugares más importantes son los menos ruidosos.

Este pueblo, que hoy apenas supera los 2.000 habitantes, fue en su día una ciudad vibrante. Y aunque el tiempo la borró de los mapas, sigue latiendo bajo la tierra manchega, recordando que España está llena de historias que todavía no se han terminado de desenterrar.

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