Vídeo: la persecución de un helicóptero a una narcolancha por el Río Guadalete
Un vídeo difundido por Telepuerto muestra a la Guardia Civil persiguiendo una semirrígida sospechosa por el interior de El Puerto de Santa María. La escena alerta del auge del narcotráfico y del contrabando de armas en la Costa de la Luz

El helicóptero persiguiendo a la narcolancha
La Guardia Civil volvió a cruzar aguas turbulentas en la bahía gaditana: un helicóptero policial persiguió una narcolancha río arriba, navegando por el Guadalete en la zona de La Ribera del Marisco, en El Puerto de Santa María. El vídeo, publicado en redes por Telepuerto, captó el momento exacto en que la semirrígida intentaba huir entre luces y reflejos del agua, una imagen cada vez más habitual en la costa de Cádiz.
Este incidente no es aislado, sino parte de un patrón alarmante. Las mafias del narcotráfico han cambiado sus rutas tradicionales por otras más discretas: tras la presión sobre el Estrecho de Gibraltar, la Costa de la Luz se ha convertido en uno de los principales puntos de entrada de hachís y cocaína al interior peninsular. Según una alerta reciente de las autoridades antidroga, “las embarcaciones rápidas y las semirrígidas ya no sólo surcan el Atlántico, también llegan por los ríos, llegando al Guadalete y al Guadalquivir”.
El cambio de escenario supone un doble peligro: la droga sigue entrando, pero además con rutas que atraviesan instalaciones y poblaciones costeras, lo que incrementa el riesgo de violencia, narcoblanqueo y tráfico de armas vinculados a redes criminales. Las últimas interceptaciones en Barbate y Sanlúcar de Barrameda confirman ese giro. En una reciente operación fue incautada una narcolancha con munición, lo que deja claro que el negocio no sólo mueve droga, sino también pertrechos peligrosos.
Al margen de las operaciones policiales, los expertos advierten de un preocupante “cambio de modelo”: mafias colombianas, algunas con conexiones rusas, están reasignando estructuras, aprovechando zonas menos vigiladas. La Costa de la Luz —con sus desembocaduras y ríos navegables hacia el interior— ofrece acceso directo a grandes carreteras y puntos de distribución.
Para los ciudadanos de Cádiz, esto significa una amenaza real: la droga, antes relegada a lanchas rápidas nocturnas en mar abierto, llega ahora casi hasta el umbral de sus casas. Y para las fuerzas de seguridad, supone un reto complejo: impedir embarques, interceptar lanchas, vigilar ríos y costas… una carrera contra el tiempo y la impunidad.
El vídeo de la persecución en el Guadalete no es sólo un documento gráfico: es la prueba de que el narcotráfico se adapta, se expande —y acecha más cerca de lo que muchos imaginaban.