El PP no se cree el informe encargado por el PSOE y sigue aireando una 'caja B': "Es como si Salazar encarga un informe sobre acoso sexual"
El PP rechaza de plano el informe forense encargado por el PSOE para descartar una financiación irregular y mantiene viva la sospecha de una “caja B”, insistiendo en que solo los tribunales pueden esclarecer las presuntas irregularidades que salpican a la cúpula socialista.
Imagen del informe de la UCO con los sobres con dinero del PSOE a Ábalos
El Partido Popular ha decidido no dar por cerrado el debate sobre la supuesta financiación irregular del PSOE, pese al informe forense encargado por los socialistas para despejar cualquier sombra de ilegalidad. Lejos de aceptar sus conclusiones, los populares mantienen viva la tesis de una posible “caja B” y cuestionan de raíz la credibilidad de una auditoría promovida por el propio partido investigado.
La existencia o no de prácticas irregulares en la financiación del PSOE se ha convertido en una de las principales disyuntivas políticas y judiciales del último año. Primero fue la oposición quien puso el foco y después la Justicia, tras destaparse una presunta trama de corrupción que salpica a los dos últimos secretarios de Organización del partido, Santos Cerdán y José Luis Ábalos, así como a Koldo García, asesor del exministro de Transportes.
En este contexto, Pedro Sánchez anunció a mediados de año la realización de una auditoría externa que, junto a los controles ordinarios del Tribunal de Cuentas y las investigaciones judiciales en marcha, pretendía desmontar las acusaciones de financiación ilegal. El informe, cuya finalización se ha demorado hasta las puertas de 2026, ha sido elaborado por dos doctores en Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid y analiza las cuentas del PSOE entre 2017 y 2024.
El trabajo examina el origen y la justificación de los ingresos del partido, su trazabilidad y, de forma específica, los gastos reembolsados al área de Organización durante el periodo en el que ejercieron responsabilidades Ábalos, García y Cerdán. El objetivo era determinar si dichos gastos se ajustaron a la legalidad vigente o si pudieron servir para encubrir otros pagos. La conclusión de los auditores es clara: no se aprecia ilegalidad ni mala praxis en la gestión económica de Ferraz.
El PP cree que el informe no es creíble
Sin embargo, para el PP el informe nace viciado. Fuentes de la formación conservadora rechazan de plano su validez y sostienen que un documento encargado y pagado por el propio PSOE carece de toda credibilidad. En privado y en público, los populares recurren a comparaciones gruesas para desacreditarlo y subrayan que, a su juicio, solo los tribunales están legitimados para esclarecer si hubo financiación irregular.
Desde Génova insisten en que las investigaciones judiciales avanzan y “acorralan” cada vez más al presidente del Gobierno y a su entorno político, y consideran que aceptar el informe supondría blanquear una situación que, dicen, aún está lejos de resolverse. Así, mientras el PSOE exhibe la auditoría como prueba de su inocencia, el PP mantiene abierta la ofensiva política y mediática, convencido de que el último veredicto no se dictará en un despacho universitario, sino en los juzgados.
“Que encargue el PSOE un informe sobre el propio PSOE es como si se encarga a Ábalos un informe sobre prostitución o a Paco Salazar un informe sobre acoso sexual”, sentencian desde el equipo de Núñez Feijóo.