8 de febrero
Pilar Alegría, sentenciada en Aragón: hasta Tezanos reconoce que es un fracaso y gobernará Azcón
El CIS sanchista da cero opciones a la candidata del PSOE y la coloca 10 puntos por debajo del PP, que gobernaría sin problemas con el respaldo de Vox

La candidata del PSOE en Aragón, Pilar Alegría
Cuando ni siquiera el CIS del socialista José Félix Tezanos es capaz de salvarte, el veredicto político es demoledor. Eso es exactamente lo que le ha ocurrido a Pilar Alegría en Aragón. La ministra portavoz y candidata socialista ha quedado sentenciada por la encuesta preelectoral del propio Centro de Investigaciones Sociológicas, que reconoce sin rodeos lo que en la calle aragonesa se comenta desde hace meses: el PSOE va cuesta abajo y Jorge Azcón tiene todas las papeletas para seguir gobernando.
El CIS de Tezanos otorga al PP de Azcón un 35,3% del voto, frente al escuálido 26,7% del PSOE de Pilar Alegría. Una distancia abismal de 10 puntos, más aún si se tiene en cuenta que hablamos del Centro de Investigaciones Sociológicas, históricamente generoso con los intereses del Gobierno y de Pedro Sánchez. Cuando el árbitro juega en casa y aun así te da por perdedor, el problema no es la encuesta: es el candidato.
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El reparto de escaños del CIS de Tezanos es todavía más elocuente. El PP de Jorge Azcón se movería entre los 25 y los 29 diputados, mientras el PSOE se desploma a una horquilla de entre 17 y 23. Vox, con entre 10 y 13 escaños, se consolida como actor clave, y la izquierda alternativa en Aragón aparece fragmentada, irrelevante y sin capacidad de compensar el hundimiento socialista. El mensaje es claro: ni sumando a toda la izquierda, Pilar Alegría entusiasma.
La comparación con las últimas autonómicas es reveladora. El PSOE pasa de 23 escaños a pelear por no perder varios más. No hay “efecto ministra”, no hay “efecto Moncloa”, no hay tirón mediático. Pilar Alegría no suma: resta. Y eso en una comunidad donde el socialismo siempre ha tenido implantación territorial y estructura orgánica. El fracaso es doble. Político y simbólico. La exministra de Educación fue vendida por Pedro Sánchez como una apuesta fuerte, un perfil joven, comunicativo, capaz de conectar con el votante moderado. En la práctica, su imagen ha quedado diluida por el desgaste del sanchismo y sus casos de corrupción, donde Alegría ha sido su portavoz y blanqueadora principal.
Pilar Alegría ha sido vista más como altavoz de la Moncloa que como candidata en Aragón, por mucho que ahora se pasee por los pueblos tomando chocolate y poniendo acento maño. Cada comparecencia justificando pactos incómodos y corruptelas, cada silencio ante los agravios al campo, cada consigna repetida desde Madrid ha ido erosionando su credibilidad. El dato más humillante es que hasta Tezanos asume la derrota. El CIS no habla de empate técnico, no insinúa remontadas milagrosas ni juega con la cocina para disimular la caída. Reconoce que el PP ganará las elecciones y que Jorge Azcón gobernará, previsiblemente con el apoyo de Vox. El 8 de febrero se avecina otra jornada negra para el PSOE.