Sánchez no se mueve: ni crisis de Gobierno ni adelanto de elecciones generales
La disidencia interna a la dirección actual no quiere enfrentarse abiertamente a Sánchez, pero si está levantando la voz por lo que consideran “resignación” del PSOE ante el ciclo electoral que se está viviendo
El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
El aeropuerto de destino no está lejos, pero conforme se aproxima la aeronave las turbulencias son mayores. La tripulación tranquiliza a los pasajeros: “El comandante sabe pilotar, lo ha demostrado en momentos más difíciles”. Ahora es el propio comandante el que habla: “Llegaremos a la hora prevista a destino, nos relajaremos y despegaremos para seguir volando, con o sin turbulencias”.
La tripulación y una parte del pasaje aplaude a rabiar, aunque la mayoría muestra su escepticismo; mientras otros pasajeros se remueven nerviosos en sus asientos y se ponen en lo peor. El comandante Sánchez insiste en convocar las generales en 2027, desoyendo las quejas de un porcentaje creciente de dirigentes del PSOE y el aplauso del “sanchismo”.
La disidencia interna a la dirección actual no quiere enfrentarse abiertamente a Sánchez, pero si está levantando la voz por lo que consideran “resignación” del PSOE ante el ciclo electoral que se está viviendo. “Habría que combatir la resignación”, alegan.
El presidente del Ejecutivo sigue adelante, como si nada pasara, con su agenda internacional, una intensa acción inversora, y nuevas ofertas de pactos a ERC, JUNTS y Podemos, para lograr la aprobación de los PGE 2026.
Los críticos, que ya articulan alternativas para el postsanchismo, ven a Sánchez obsesionado con alcanzar las generales de 2027, un hito del que se ve vitorioso en su pulso con Feijóo.
Pedro Sánchez desprecia, por el momento, cualquier escenario alternativo a las generales en 2027: tanto una crisis de Gobierno -con relevos de buena parte de su actual Gabinete-, como una convocatoria de elecciones generales anterior a las autonómicas y municipales.
Marzo 2027, la última oportunidad
La fecha que se sugiere por parte de algunos dirigentes que no son hostiles a Sánchez pero que ven conveniente el adelanto de las generales, sería marzo de 2027, teniendo en cuenta que las autonómicas y municipales deberían convocarse por Ley en julio de 2027.
Los resultados en Castilla y León seguirán alimentando el relato oficial de Moncloa y Ferraz del “mal menor”: la izquierda española es el PSOE, no hay riesgo de “sorpasso”, y, por otra parte, parece sentenciado que el PP dependerá cada vez más de VOX.
Fuentes de la disidencia a la actual dirección socialista coinciden con los datos “confidenciales” de Ferraz: el 15-M en Castilla y León no será catastrófico para el PSOE, lo que empujaría a la dirección federal a argumentar que la tendencia de derrotas (desde las generales de 2023 a las autonómicas en Extremadura y Aragón) se está frenando.
La creciente oposición interna, que no va a plantar cara al “sanchismo” hasta que no termine el ciclo electoral con las autonómicas en Andalucía, está buscando referentes orgánicos que puedan convencer al presidente del Gobierno de que “mueva ficha”.
Los partidarios de un giro estratégico del PSOE tras la “era Sánchez” quieren evitar a toda costa que se produzca una guerra fratricida por el control del partido, de ahí que patrocinen un liderazgo “de transición” hasta que se defina el nuevo rumbo del PSOE.
Recientes entrevistas en medios de comunicación nacionales han situado al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, como el dirigente llamado a pilotar la transición, dada su acreditada fidelidad al proyecto “sanchista”, pero también su cercanía política a algunos de los probables protagonistas de una nueva etapa.
En ese escenario del futuro socialista queda por ver cómo reaccionarán los dirigentes sanchistas y los miles de militantes y cargos públicos que a fecha de hoy respaldan mayoritariamente a su secretario general.
¿Renunciará la actual mayoría sanchista a disputar el liderazgo futuro a las fuerzas emergentes, que no comparten la estrategia de Sánchez de gobernar con el apoyo de los independentistas catalanes y los partidos a la izquierda del PSOE?