NEGOCIACIONES PP-VOX
Guardiola, la otra beneficiada de las urnas en Castilla y León, pide a Vox cerrar un acuerdo "como quieran"
"Con ellos dentro, con ellos como quieran. Hay que ponerse a trabajar ya y llegar a un acuerdo que sea bueno y beneficioso para los extremeños", señala María Guardiola al ser cuestionada, en concreto, si ese futuro gobierno de la Junta de Extremadura debe contar con consejeros de Vox.

La ganadora de las elecciones en Extremadura, María Guardiola, atiende a los medios.
La principal lectura que dejan los resultados electorales de los comicios autonómicos de Castilla y León es que Alfonso Fernández Mañueco podrá continuar otra legislatura más al frente del gobierno regional. No tiene capacidad para hacerlo por mayoría absoluta. Y ya se verá si su Ejecutivo será, o no, de coalición entre el Partido Popular -33 procuradores- y Vox -14 escaños-. La derecha sobrepasa hasta en cinco diputados esa cifra mágica que marcan los 42 asientos del hemiciclo castellanoleonés.
El propio Mañueco no ha tardado mucho en verbalizar que él prefiere gobernar en solitario con apoyos puntuales. Sin embargo, Santiago Abascal ya ha avanzado que los suyos tendrán consejerías en aquellos territorios donde tienen la llave. Una noticia que beneficia también a alguien que no se presentaba a las elecciones castellanomanchegas. María Guardiola está este lunes más cerca de revalidar su cargo que ayer.
De hecho, la presidenta en funciones de la Junta de Extremadura, María Guardiola, ha urgido a Vox a cerrar un acuerdo que dé estabilidad en la región con un "gobierno fuerte", al tiempo que ha dejado la decisión de entrar en el Ejecutivo autonómico en manos del partido de Santiago Abascal.
En declaraciones a los medios tras la reunión de la Junta Directiva Nacional convocada tras las elecciones de Castilla y León, la líder extremeña ha subrayado que quiere dar estabilidad a su comunidad con un gobierno "que se dedique a hablar y a solucionar los problemas de los extremeños", que es donde tienen "que estar centrados".
"Con ellos dentro, con ellos como quieran"
"Con ellos dentro, con ellos como quieran. Hay que ponerse a trabajar ya y llegar a un acuerdo que sea bueno y beneficioso para los extremeños", ha señalado Guardiola al ser cuestionada, en concreto, si ese futuro gobierno de la Junta de Extremadura debe contar con consejeros de Vox.
En este contexto, ha recordado que lleva más de dos meses intentando cerrar un acuerdo que asegure la gobernabilidad de la comunidad autónoma tras resultar vencedora en las elecciones del 20 de diciembre con 29 escaños -a cuatro de la mayoría- y el 43,2% de los votos, por lo que espera que esas negociaciones den su "fruto". "La gente lo está esperando ya con bastante necesidad y urgencia", ha apostillado.
Previamente, a su llegada a la sede nacional en la calle Génova, Guardiola ha confirmado que no ha parado de "tener contactos" con Vox y "de trabajar" para sacar adelante su investidura después de que la formación presidida por Santiago Abascal tumbara su primer intento de reelección en la Asamblea regional.
Temor en Vox a que el bloqueo les pase factura
Preguntada por si cree que tras las elecciones en Castilla y León será más fácil negociar con Vox, Guardiola ha indicado que está centrada en lo que les une y seguirá con la mano tendida. "Creo que es necesario para los extremeños y eso es lo único que nos tiene que importar", ha apuntado.
A pesar de haber entrado en fase de descuento, lo que realmente parece que desbloqueará definitivamente las negociaciones son los resultados obtenidos por Vox en las urnas de Castilla y León. Es cierto que la formación liderada por Abascal ha obtenido su mejor resultado en porcentaje de apoyos -18,9%-. Pero también lo es que la gestión de las expectativas no ha sido la esperada dentro de la sede nacional de la madrileña calle Bambú.
Ante el posible temor de que el bloqueo de los gobiernos regionales no haya sentado bien a los electores, todo apunta a que el acuerdo PP-Vox en Extremadura para investir a María Guardiola y conformar un nuevo Ejecutivo está muy cercano a cerrarse. Cuestión de días, más que de semanas.