Feijóo denuncia el aislamiento de Sánchez por dejar a España fuera de Ormuz
El líder del PP acusa al Gobierno de apartar al país de sus aliados mientras el Estrecho de Ormuz se convierte en el epicentro de la tensión energética internacional y de la respuesta diplomática occidental

Alberto Núñez Feijóo líder del PP
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha criticado que España no forme parte de la coalición internacional que busca desbloquear el estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más estratégicos del mundo para el transporte de petróleo y materias primas esenciales para la economía global.
La iniciativa diplomática, impulsada por el primer ministro británico Keir Starmer, pretende coordinar la respuesta de varios países aliados ante las tensiones generadas por Irán en la zona, después de que el Parlamento iraní haya planteado medidas como el cobro de peajes a los buques que transiten por esta ruta clave para el comercio internacional.
Feijóo ha lamentado que España quede al margen de estas conversaciones y ha vinculado la situación con lo que considera una pérdida de peso internacional del Ejecutivo de Pedro Sánchez. “España no puede permanecer aislada en un momento como este. Su sitio es con nuestros aliados históricos, en las negociaciones diplomáticas”, ha señalado el líder popular en un mensaje difundido en la red social X.
El dirigente del PP ha enmarcado esta ausencia en lo que define como una tendencia de deterioro en la política exterior española, defendiendo que un eventual Gobierno popular recuperaría el papel de España en el bloque occidental y reforzaría la presencia del país en foros internacionales clave para la estabilidad económica y energética.
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos más sensibles del comercio mundial, ya que por sus aguas circula una parte sustancial del petróleo consumido a nivel global. Cualquier restricción o encarecimiento del tránsito puede tener impacto directo en el precio de la energía, en los costes logísticos y en la estabilidad de los mercados internacionales.
La controversia se suma a otras críticas recientes sobre la orientación de la política exterior española, en un momento marcado por la inestabilidad geopolítica y por el impacto que los conflictos internacionales pueden tener en la economía europea.