ESdiario

Nuevo informe adamuz

Guardia Civil tumba la versión de Óscar Puente: dos momentos clave confirman los 45 minutos sin atención al Alvia en Adamuz

Parte del informe preliminar sobre el accidente de Adamuz confirma que la confusión inicial entre servicios de coordinación y la falta de órdenes claras provocó que el tren Alvia no recibiera atención efectiva hasta pasados más de 45 minutos tal y como defendimos en ESdiario. Todo ello pese a que hubo avisos desde el primer momento. Un extremo que fue calificado de “bulo” por el ministro de Transportes.

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, durante el pleno extraordinario sobre el caos ferroviario en el Senado.

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, durante el pleno extraordinario sobre el caos ferroviario en el Senado.Diego Radamés / Europa Press

Alejandro Ibáñez
Publicado por

Creado:

Actualizado:

El informe preliminar de la Guardia Civil publicado este miércoles y que amplia detalles sobre lo que ocurrió la tarde-noche del 18 de enero en Adamuz pone negro sobre blanco lo que ya publicó ESdiario en su día: el tren Alvia y sus pasajeros quedaron sin atención directa durante unos 45 minutos. Y lo hace detallando minuto a minuto cómo se generó esa situación llegando dos momentos clave teniendo en cuenta que el accidente fue a las 19:43: 

1- A las 20:09:58 Adif informa al 112 de Madrid que, según comunicaciones internas, el Alvia "no habría descarrilado" sino que realizó "un frenazo de emergencia al encontrar al otro en vía".

2- A las 20:31:58 es cuando la Guardia Civil desplegada sobre el terreno tuvo constancia de la situación real del Alvia y sus pasajeros porque nadie les había informado.

Hasta llegar a ese momento el caos y la confusión evidentes y entendibles fueron las protagonistas de una emergencia en la que faltaron órdenes claras. Y es que, a pesar de que se tenía constancia de que el Alvia estaba accidentado a raíz de llamadas de pasajeros y de la propia interventora del tren, nadie dio a los servicios de emergencias desplegados sobre el terreno la orden clara y directa de que había otro tren siniestrado en peor estado que el Iryo.

El ministro Óscar Puente rechazó de plano en una de sus múltiples comparecencias tras el accidente que existiera descoordinación en los primeros compases del operativo y negó cualquier confusión inicial en el rescate. “Desde el primer momento se tuvo constancia de que había dos trenes accidentados y así se trasladó a los servicios de emergencia”, aseguró. Punto este que es cierto ya que sí se sabía que había otro tren implicado pero no se sabía ni su lugar exacto ni la gravedad de lo ocurrido.

Puente también subrayó la rapidez con la que se cortó el suministro eléctrico, lo que impidió la circulación de otros trenes, y defendió que en torno a las 20:00 horas las primeras patrullas ya se encontraban en la zona organizando la llegada de los equipos sanitarios. Eso sí, calificó de bulo que no supieran donde estaba exactamente el Alvia o que sus pasajeros no fueron atendidos 45 minutos después. Negligencias que el informe de la Guardia Civil confirma ahora. A continuación desgranamos lo que aparece detallado en el documento.

Confusión y caos desde el primer minuto

A las 19:44:51, una pasajera del tren Iryo alerta al 112 Andalucía: su convoy ha volcado, hay heridos y personas atrapadas. Apenas segundos después, a las 19:45:02, el maquinista del Iryo confirma un “enganchón” a la altura de Adamuz. Pero solo cuatro segundos más tarde, a las 19:45:06, llega una llamada clave: un pasajero del Alvia comunica también un accidente ferroviario con múltiples heridos. Ese aviso existió. Desde el inicio. La existencia del Alvia llega apenas dos minutos después del accidente, marcado sobre las 19:43.

Sin embargo, según la Guardia Civil, todas esas llamadas comenzaron a interpretarse como parte de un único siniestro: el del Iryo. La “importante confusión inicial”, provocada por el volumen de avisos simultáneos, marcó todo lo que vino después.

Uno de los vagones del tren Iryo que descarriló en Adamuz, Córdoba.

Uno de los vagones del tren Iryo que descarriló en Adamuz, Córdoba.Europa Press

A las 19:46:24, la interventora del Alvia habla de un “accidente grande”. Un minuto después, a las 19:47:06, se trasladan a Emergencias desde el Centro de Gestión de Operaciones (CGO) de Madrid (dependiente de Renfe) las coordenadas del siniestro con precisión de siete metros. Pero esas coordenadas corresponden al Iryo. A partir de ahí, la respuesta se activa… pero hacia un único punto. Es decir, a pesar de que se sabe que hay dos trenes accidentados, no se especifica en ningún momento a los servicios de emergencias sobre el terreno.

A las 19:47:28, la Guardia Civil de Córdoba envía patrullas. Todo el operativo empieza a dirigirse hacia el lugar donde se cree que está el accidente. Y, en ese momento, para los sistemas de coordinación y encargados de dar las órdenes solo hay uno.

Dudas, mensajes contradictorios y falta de ubicación exacta

A las 19:58:39, un técnico ferroviario alerta al 112 Madrid de un descarrilamiento con heridos en el tren Alvia. A las 20:00:56, la interventora del Alvia insiste: parte del convoy está volcado. A las 20:07:01, responsables del 112 de Madrid y Andalucía cruzan datos. Confirman un accidente en Adamuz, pero lo asocian al Iryo.

Y es que en esa misma conversación reconocen dudas sobre un segundo tren, llegando a concluir incluso que podría tratarse de una confusión. Concretamente, según los investigadores, persisten dudas sobre la posible implicación de un segundo tren (Alvia) llegando ambos jefes de Sala a la conclusión de que "puede tratarse de una confusión en cuanto a la implicación de dos trenes".

A las 20:10 Adif indica que el Alvia "no ha descarrilado"

Aquí llega el primer punto crítico. Porque mientras esa duda persiste, otras comunicaciones contribuyen a aumentar la incertidumbre. A las 20:09:58, desde Adif se llega a indicar que el Alvia “no habría descarrilado”, sino que habría frenado al encontrarse con el otro tren y, otro detalle muy importante en cuanto a la depuración de responsabilidades, aún no han informado a Andalucía de esta situación. Por lo tanto, Adif no sabía de la situación real del Alvia media hora después del siniestro.

Los últimos restos del Alvia accidentado en Adamuz están siendo retirados

Los últimos restos del Alvia accidentado en Adamuz están siendo retiradosEuropa Press

Minutos después, a las 20:12:27 horas, el Centro de Gestión de Operaciones en Madrid (CGO) traslada al Centro de Coordinación y Control (CECON) de Renfe que la interventora del Alvia les ha comunicado que hay medio tren volcado. Apenas cuatro minutos después, a las 20:16:29, el Centro de Protección y Seguridad (CPS) de Sevilla informa al 112 Andalucía, basándose en la información que les han proporcionado desde Renfe, de la posible existencia de otro tren descarrilado junto al primero.

Sin embargo, cuando los responsables de emergencias andaluces preguntan por la ubicación exacta, partiendo de que ambos convoyes están en el mismo punto, el propio CPS confirma que los dos trenes se encuentran en esa misma localización. El resultado es claro: se sabía que podía haber otro tren, pero no dónde estaba ni en qué estado real se encontraba.

20:31, la otra hora clave: la Guardia Civil se entera en el lugar de la situación del Alvia

No es hasta las 20:31:58 cuando, según el informe, una patrulla de la Guardia Civil descubre que hay otro tren distinto a unos 700 metros, con acceso complicado y personas fallecidas en las vías, porque un pasejero del Alvia se ha recorrido esa distancia al ver que nadie iba para allí. Un hecho que también contamos en ESdiario.

Es en ese momento, más de 45 minutos después (de las 19:43 del momento del choque hasta las 20:31) es cuando se rompe definitivamente la confusión. De hecho es incluso más ya que a las 20:36:53, los agentes llegan al Alvia y comunican que la gravedad está en ese punto. Es entonces cuando se solicita refuerzo sanitario y se pide redirigir todos los recursos. 37 víctimas mortales de las 46 viajaban en el Alvia.

Un fallo de coordinación, no de respuesta sobre el terreno

El informe no apunta a una falta de actuación de los servicios de Emergencias sobre el terreno. Al contrario: muestra cómo se movilizaron recursos desde el primer momento. El problema fue otro: la información que recibían era incompleta, contradictoria o directamente errónea. Todo ello, evidentemente, influenciado por la confusión de un momento tan difícil. Emergencias actuó sobre lo que sabía. Y lo que sabía, durante demasiados minutos, era que había un único tren siniestrado.

La reconstrucción de la Guardia Civil confirma tres hechos clave:

  • Hubo avisos del Alvia desde el inicio.
  • Esos avisos se confundieron con el accidente del Iryo.
  • La falta de ubicación y diagnóstico claro retrasó la atención efectiva.

En ese contexto, la afirmación de que el Alvia no fue atendido hasta pasados más de 45 minutos no solo no es un bulo: es la consecuencia directa de una cadena de errores en la gestión de la información. Y ahora, con las horas detalladas, también es un hecho documentado.

Vaya por delante que lo que ocurrió en Adamuz la tarde del 18 de enero tras el gravísimo accidente no fue una ausencia total de avisos ni todo se reduce a "no sabían que había otro tren accidentado". Fue algo más complejo y todo ello sumado al nerviosismo, caos, preocupación y gravedad del siniestro provocó una confusión tal en la que se cometieron errores graves. Errores que costaron vidas y por lo que alguien tiene que asumir responsabilidades. Lo contado en este artículo sumado a que se sabe que la vía estaba rota un día antes hace que todas las miradas apunten al mismo personaje: Óscar Puente como máximo responsable de Transportes.

tracking