La fragata de la discordia vuelve a España tras el alto el fuego en Irán pero el Gobierno manda otra
La fragata ‘Cristóbal Colón’ ha regresado a Ferrol tras 75 días de intensa actividad en el mar Báltico, el mar del Norte y el Mediterráneo oriental, donde ha participado en ejercicios de la OTAN y en la defensa del flanco sur de la Alianza tras la crisis desencadenada en Chipre.

La fragata Cristóbal Colón.
La fragata ‘Cristóbal Colón’ ya está de vuelta en Ferrol. Cierra así 75 días de despliegue en el mar Báltico, el mar del Norte y el Mediterráneo oriental. Un operativo que el Gobierno ha enmarcado en tareas de defensa y disuasión, pero que evidencia una realidad: uno de los navíos más importante de la Armanda española enviado a zona de guerra a pesar del 'No a la guerra' de Pedro Sánchez.
Según el Estado Mayor de la Defensa, la misión arrancó el 26 de enero con la participación en el ejercicio ‘Steadfast Dart 2026’, dentro del Componente Marítimo de la Fuerza de Reacción Aliada de la OTAN. El despliegue fue ganando intensidad. Tras una escala en Copenhague, la fragata se integró en el grupo aeronaval francés liderado por el portaaviones ‘Charles de Gaulle’. Todo ello después de la caída de un dron iraní en una base militar británica en Chipre, un episodio que elevó la tensión en la zona.
Fue entonces cuando la misión dejó de ser percibida como un simple ejercicio para convertirse en una presencia militar directa y continuada en un escenario de guerra. Bajo el argumento de reforzar la defensa y la disuasión, España pasaba a formar parte activa del dispositivo aliado en el flanco sur.

Fragata Méndez Núñez de la Armada española
La ‘Cristóbal Colón’ también participó en la operación ‘Neptune Strike 26-1’, centrada en la coordinación de capacidades multinacionales bajo mando de la OTAN. Una actuación técnica que, sin embargo, no disipa el debate de fondo: el contraste entre el discurso político y las decisiones sobre el terreno. El relevo ya se ha producido. La fragata ‘Méndez Núñez’ ha asumido la misión en Chipre, tal y como anunció la ministra de Defensa, Margarita Robles, a finales de marzo.