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Nadie quiere pagar por ver 'Sidosa' de Évole y Eduardo Casanova: salas vacías y sólo 2.900 euros de recaudación
Pese a la megapromoción y al apoyo hasta de ministros, el documental sobre el VIH del actor sufre un sonoro fracaso: puesto 34 en taquilla y cifras que apenas superan los 100 euros por sala de cine

Jordi Évole y Eduardo Casanova en el estreno de 'Sidosa'
Hay estrenos que hacen ruido y otros que hacen eco. Sidosa, el documental sobre la enfermedad de VIH de Eduardo Casanova y producido por Jordi Évole, parece haber elegido la segunda opción: salas prácticamente vacías y una recaudación que invita más al silencio que al aplauso. Aunque en el caso de Sidosa sería más bien mucho ruido para tan pocas nueces, porque ni la megapromoción ni la asistencia de ministros a su estreno ha servido para que la gente se interese y se acerque al cine.
Los números no engañan, aunque algunos intenten maquillarlos: puesto 34 en taquilla, apenas 2.900 euros en todo el fin de semana y una media que roza lo anecdótico, con cifras que apenas superan los 100 euros por sala de cine. Todo ello en un contexto donde la taquilla global superaba los 7,5 millones. Es decir, mientras el cine seguía funcionando, Sidosa de Eduardo Casanova y Jordi Évole pasaba completamente desapercibida.
Estos números desastrosos pese a que la presentación de Sidosa no fue precisamente discreta. Alfombra roja, focos y representación institucional de primer nivel del Gobierno de Sánchez, con nombres como Mónica García o Fernando Grande-Marlaska arropando el estreno de Eduardo Casanova y Jordi Évole. Una puesta en escena que hacía presagiar algo más que lo que finalmente ha sido: un estreno fantasma.
En un tiempo donde el éxito se mide en impacto, Sidosa ha logrado algo distinto: convertirse en tema de conversación, pero precisamente por su fracaso en las salas de cine. Porque al final, por mucho mensaje, por mucha causa y por mucho apoyo institucional del sanchismo que reciban Jordi Évole y Eduardo Casanova, hay una variable que sigue siendo decisiva: que alguien compre la entrada. Y esta vez, parece que no ha pasado.