Sánchez incumple más del 60% de sus planes normativos mientras intensifica la campaña en Andalucía
El Ejecutivo sólo ha aprobado el 35% de las normas previstas mientras arrastra decenas de reformas pendientes desde 2024, confirman fuentes del Partido Popular y documentación oficial del Gobierno
Pedro Sánchez
El Gobierno de Pedro Sánchez vuelve a quedar retratado por sus propios datos oficiales. El Consejo de Ministros aprobó el pasado 5 de mayo el nuevo Plan Anual Normativo (PAN) para 2026, apenas unas semanas después de que el Ejecutivo reconociera que sigue sin cumplir buena parte de los compromisos legislativos adquiridos en años anteriores.
Las cifras reflejan una realidad difícil de ocultar: el Ejecutivo no alcanza ni siquiera el 50% de ejecución de sus planes normativos y, lejos de mejorar, los datos de 2025 empeoran respecto al ejercicio anterior, según denuncian fuentes del Partido Popular a partir de los datos oficiales publicados por el propio Gobierno
Mientras el presidente del Gobierno centra este fin de semana su agenda política en Andalucía en clave electoral, los indicadores oficiales evidencian una creciente parálisis legislativa en el seno del Ejecutivo.
Sólo un 35% de los planes normativos de 2025 ha salido adelante
Según los datos actualizados a 6 de mayo de 2026, el balance del Plan Anual Normativo de 2025 es especialmente negativo.
De las 59 leyes comprometidas por el Gobierno, únicamente 18 han sido enviadas al Congreso de los Diputados, lo que supone apenas un 30% del total previsto. Pero el dato resulta aún más significativo al comprobar que únicamente una de esas leyes ha sido finalmente aprobada.
La situación no mejora en el caso de los decretos. De los 140 proyectados por el Ejecutivo, sólo 51 han sido aprobados por el Consejo de Ministros, es decir, un 36%.
El bloqueo administrativo es todavía más evidente en decenas de iniciativas que ni siquiera han comenzado su tramitación. En concreto: 23 leyes previstas en el PAN 2025, el 39% del total, no han iniciado siquiera los trabajos previos.45 decretos, equivalentes al 32%, tampoco han arrancado su procedimiento.
El balance global deja una conclusión contundente: sólo 69 normas han sido aprobadas de las 199 previstas inicialmente. Es decir, el Ejecutivo apenas ha ejecutado el 35% de sus propios planes normativos.
España
Ester Muñoz expone la debilidad de Mónica García y remata con el silencio de Sánchez por el hantavirus: "Ni coge el teléfono"
Patricia Rodríguez Corchado
Peores resultados que en 2024
Los datos son incluso peores que los registrados en el ejercicio anterior.
El propio Informe de Evaluación Normativa publicado por el Gobierno reconocía que el PAN de 2024 cerró con una ejecución del 45%, tras aprobarse 89 de las 198 normas comprometidas.
Lejos de corregir la situación, el Ejecutivo ha empeorado sus cifras en 2025, consolidando una tendencia de incumplimientos y retrasos que afecta a buena parte de las reformas anunciadas por Moncloa.
Además, numerosas iniciativas legislativas pendientes en 2025 procedían ya del Plan de 2024, y ahora vuelven a arrastrarse al recién aprobado PAN de 2026.
Reformas que se eternizan
Los listados anexos incluidos en la documentación de los planes normativos reflejan cómo decenas de proyectos legislativos quedan aplazados año tras año sin llegar nunca a materializarse.
Muchas de las leyes anunciadas en 2024 pasaron al plan de 2025 sin ejecutarse y ahora vuelven a aparecer en el de 2026, evidenciando las dificultades del Gobierno para sacar adelante su agenda legislativa.
La situación se produce en un contexto de creciente debilidad parlamentaria del Ejecutivo, obligado a negociar cada iniciativa con sus socios y con dificultades constantes para garantizar mayorías estables en el Congreso.
Un Gobierno en campaña mientras se acumulan los incumplimientos
La publicación de estos datos coincide además con una intensa agenda política de Pedro Sánchez en Andalucía, donde el PSOE trata de reforzar posiciones de cara a próximos procesos electorales.
Sin embargo, los datos oficiales del propio Gobierno ponen sobre la mesa una realidad incómoda para el Ejecutivo: la mayoría de sus compromisos normativos siguen sin cumplirse y buena parte de las reformas anunciadas continúan bloqueadas o directamente paralizadas.