Vito Quiles y Bertrand Ndongo censurados: la izquierda ejecuta su plan para expulsar a periodistas "molestos"
La Mesa del Congreso acuerda retirar de forma cautelar las acreditaciones de ambos comunicadores tras las denuncias presentadas por varios grupos parlamentarios

Bertrand Ndongo y Vito Quiles
La decisión de la Mesa del Congreso de suspender cautelarmente las acreditaciones de Vito Quiles y Bertrand Ndongo ha desatado una enorme polémica política y mediática en España. Mientras PSOE y Sumar justifican la medida alegando “comportamientos inapropiados”, numerosos sectores críticos denuncian que se trata de un intento evidente de silenciar a periodistas incómodos que llevan años realizando preguntas incómodas al poder.
La suspensión llega después de meses y tras varias denuncias impulsadas por partidos de izquierdas y asociaciones parlamentarias. Según distintas informaciones publicadas este miércoles, la Cámara habría aplicado medidas cautelares indefinidas mientras se resuelven expedientes abiertos contra ambos comunicadores. Según han informado fuentes de la Mesa, la decisión se ha tomado en aplicación del artículo 56.2 de la Ley del Procedimiento Administrativo Común, que permite adoptar medidas provisionales en estos casos.
Para muchos ciudadanos, la cuestión de fondo no es únicamente disciplinaria, sino política: ¿puede el Congreso decidir qué periodistas son aceptables y cuáles no? La crítica que emerge desde sectores conservadores y defensores de la libertad de expresión es que se está utilizando el reglamento parlamentario para apartar voces incómodas, especialmente aquellas que han perseguido temas sensibles relacionados con el Gobierno de Pedro Sánchez y figuras próximas al Ejecutivo.
En el caso de Vito Quiles, una de las acusaciones señaladas es haber grabado imágenes sin autorización en dependencias parlamentarias. Bertrand Ndongo, por su parte, ha sido objeto de denuncias por enfrentamientos verbales segun denuncias de grupos parlamentarios de izquierda.
Censura parlamentaria
La controversia también coincide con el bloqueo de diversas iniciativas legislativas en el Congreso y con un clima político cada vez más polarizado. Algunos medios críticos con el Ejecutivo hablan directamente de “censura parlamentaria”, mientras otros justifican la actuación institucional como una manera de preservar el orden dentro de la Cámara.
Desde sectores afines a Quiles y Ndongo se insiste en que ambos representan un tipo de periodismo incómodo para el poder tradicional, capaz de romper el discurso institucional y preguntar lo que otros medios evitan.
Las medidas adoptadas se basan en el nuevo artículo 98 del Reglamento del Congreso, aprobado el pasado 28 de julio con el rechazo de PP, Vox y UPN, que establece las normas de funcionamiento y conducta para los medios de comunicación acreditados en la Cámara.
Los precedentes de sanciones a periodistas en el Congreso
Los antecedentes de expulsiones o retirada de acreditaciones a periodistas en el Congreso son muy reducidos. Uno de los casos más conocidos ocurrió en 2019, cuando la Cámara suspendió temporalmente la acreditación de un periodista de OKdiario por la difusión de imágenes grabadas en zonas restringidas del Parlamento. Aquella decisión terminó siendo anulada posteriormente por el Tribunal Supremo.
Fuera de ese episodio, apenas existen precedentes recientes de sanciones de este nivel contra profesionales acreditados en el Congreso, más allá de expulsiones puntuales durante ruedas de prensa o restricciones temporales por motivos de seguridad o altercados concretos.