objetivo: leire, esa gran desconocida
La orden es clara: repetir el argumentario impuesto por Sánchez para dejar a Leire Díez escondida en las 'cloacas'
La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha repetido este martes casi palabra por palabra la defensa que realizó Sánchez el pasado viernes. Moncloa insiste en que el presidente nunca conoció ni avaló las actuaciones de la exmilitante socialista, una estrategia de contención desplegada ante un caso que sigue salpicando en muchas direcciones: de Narbona a Mercedes González.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
La respuesta del Gobierno a lo que ha salido y vaya saliendo respecto al escándalo de Leire Díez parece tener ya un guion perfectamente definido. Apenas cuatro días después de que Pedro Sánchez fijara posición pública sobre la exmilitante socialista, la portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, ha reproducido este martes casi de forma literal las mismas palabras pronunciadas por el presidente.
La coincidencia no ha pasado desapercibida. Mientras el caso sigue sumando derivadas y nuevas informaciones que salpican a nuevos nombres. Los últimos los de Cristina Narbona (presidenta del PSOE), Mercedes González (directora de la Guardia Civil) y, como no, el mismisimo Sánchez, salpicado por ese "Reunión con P.S." o el "Pedro no se fía del DAO" que se pueden leer en las agendas que la UCO atribuye a la conocida ya por todos como 'fontanera del PSOE'.
Con todo y con ello, en Moncloa se ha optado por una línea de defensa única: desvincular por completo al jefe del Ejecutivo de cualquier actuación de Díez y transmitir una imagen de máxima contundencia frente a cualquier comportamiento irregular. Relato similar con los Ábalos, Cerdán y compañía. Relato, por otra parte, que hace agua por todos lados y más sabiendo todos los detalles que están saliendo a la luz. Todos ellos pasaron de compañeros y amigos a desconocidos. El caso de Leire Díez es distinto por su condición de 'fontanera' y presunta trabajadora en las sombras: que se quede en las cloacas.
Argumentario y relato 'sanchista', al pie de la letra
El pasado viernes, Sánchez aseguró que nunca había avalado ni tenido conocimiento de las "andanzas" de Leire Díez. "Nunca he conocido ni nunca se me ha informado sobre las andanzas de la señora Leire Díez, y si no se ha hecho es precisamente porque nunca las hubiera tolerado", afirmó entonces el presidente, quien dijo sentirse lleno de "decepción, preocupación e indignación" por las informaciones conocidas sobre el caso.
Este martes, tras el Consejo de Ministros, Saiz ha seguido exactamente la misma senda. "El presidente nunca ha conocido, ni avalado ni ha sido informado de las andanzas de Díez, que nunca, por cierto, hubiera tolerado", ha dicho la portavoz, reproduciendo prácticamente palabra por palabra el mensaje lanzado días antes por Sánchez.
La ministra ha ido incluso más allá al rechazar cualquier interpretación sobre las agendas de la exmilitante socialista en las que aparece anotada una reunión con las iniciales "PS". "Desmentimos rotundamente cualquier encuentro del presidente Pedro Sánchez con Leire Díez", ha explicado.
Narbona, Mercedes González...el caso sigue disparando nuevos nombres
La sensación que transmite el Ejecutivo es la de una estrategia férreamente coordinada para contener el impacto político de un asunto que amenaza con seguir generando titulares. No en vano, parece una cascada imparable y el caso continúa abriendo nuevos frentes.
Saiz ha evitado pronunciarse sobre la citación como testigo de la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, después de que un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) recogiera una conversación mantenida por WhatsApp con Leire Díez. No obstante, fuentes gubernamentales han mostrado su respaldo absoluto a Narbona y han defendido que su comportamiento ha sido siempre "intachable".
El Gobierno también ha cerrado filas con la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, llamada a comparecer la próxima semana en el Senado para explicar sus reuniones con Díez. Desde Moncloa han insistido en que no existe nada que ocultar y han reiterado su plena confianza en ella.
Incluso en las valoraciones trasladadas por fuentes gubernamentales se aprecia el esfuerzo por minimizar el alcance de la actuación de la exmilitante socialista. Algunas de ellas han llegado a ridiculizar el papel que se le atribuye, sosteniendo que se le está concediendo una capacidad de influencia imposible de ejercer.
Mientras tanto, el caso sigue avanzando en los tribunales y acumulando episodios que mantienen al Ejecutivo bajo presión. De ahí que en Moncloa se haya optado por una consigna aparentemente inamovible: repetir el mismo mensaje una y otra vez para dejar claro que Pedro Sánchez nunca supo nada de Leire Díez. Convertirla en una gran desconocida. Sin embargo, parece misión prácticamente imposible: mensajes, audios, reuniones... pruebas y más pruebas recogidas por los investigadores de la UCO que demuestran lo contrario: no era para nada una desconocida.