El juez planta cara a Mouliaá y sopesa detenerla tras su desafío desde Emiratos
La actriz se ausentó de su cita judicial mientras su defensa cuestionó la validez de la convocatoria y reclamó que se resolviera antes el recurso presentado ante la Audiencia de Madrid

La actriz Elisa Mouliaá atiende a los medios de comunicación frente a los Juzgados de Plaza de Castilla, a 10 de febrero de 2026, en Madrid (España). Diego Radamés / Europa Press 10/2/2026
El juez Arturo Zamarriego deberá decidir ahora si ordena la detención de Elisa Mouliaá después de que la actriz no compareciera ayer en los juzgados de Plaza de Castilla para declarar como investigada por presuntas calumnias contra Íñigo Errejón.
El magistrado rechazó que la intérprete prestara declaración por videollamada desde Emiratos Árabes, donde, según explicó ella misma, se encontraba trabajando. La comparecencia quedó así sin celebrarse y las partes permanecen a la espera de conocer qué medidas adoptará el titular del juzgado.
Zamarriego ya había advertido en un auto de que, si Mouliaá no acudía, podía acordar su detención y traslado a la sede judicial. También dejó abierta la posibilidad de analizar si su ausencia podía constituir un delito de desobediencia a la autoridad.
La actriz había intentado evitar la comparecencia presencial alegando que se encontraba fuera de España. Su abogada, Yurena Carrillo, acudió al juzgado y solicitó que la declaración se realizara de forma telemática, aunque la petición no fue aceptada.
Según explicó la letrada a la salida de Plaza de Castilla, un funcionario consultó la situación con el magistrado y le comunicó que podía marcharse al no encontrarse allí su representada. El juzgado le notificará posteriormente la decisión que adopte.
Carrillo criticó que no se intentara al menos establecer la conexión por videollamada. “No sabemos si hubiera funcionado o no, pero mínimo haberlo intentado hubiera sido una buena idea”, declaró ante los periodistas.
La defensa cuestiona la citación
La abogada sostuvo además que la comparecencia no debía haberse mantenido porque había recurrido la decisión ante la Audiencia Provincial de Madrid.
Según su versión, el recurso fue presentado el viernes, aunque desde el juzgado le indicaron que todavía no había sido recibido. La defensa entiende que, mientras la Audiencia no se pronuncie, no debería ejecutarse ni la citación ni una posible orden de detención.
Carrillo aseguró que desconocía qué resolvería finalmente Zamarriego, ya que no llegó a hablar directamente con él, pero defendió que los derechos procesales de Mouliaá debían prevalecer.
La causa se abrió a raíz de unas manifestaciones de la actriz en las que acusó a Errejón de haber extorsionado a testigos relacionados con el procedimiento en el que se investiga al exdirigente de Sumar por una presunta agresión sexual.
Aunque ambos procedimientos están relacionados por sus protagonistas, se trata de investigaciones distintas.
Dos comparecencias anteriores sin declarar
Mouliaá ya había evitado declarar en otras dos ocasiones. En una de ellas alegó que se encontraba de baja médica. También sostuvo que no debía coincidir en el juzgado con Errejón, a quien señala como su presunto agresor sexual.
Tras esos intentos fallidos, Zamarriego volvió a citarla y advirtió expresamente de las consecuencias que podía tener una nueva ausencia.
La defensa recibió ayer el informe elaborado por un médico forense después de una de las comparecencias anteriores. El documento concluyó que la actriz estaba en condiciones de acudir a la sede judicial.
Carrillo consideró, sin embargo, que el informe también respaldaba la explicación de Mouliaá al reflejar que atravesaba un episodio puntual de estrés intenso.
La letrada recibió asimismo el auto en el que el magistrado rechazó la recusación planteada contra él por una supuesta falta de imparcialidad. La defensa anunció que recurrirá esa resolución después de estudiar su contenido.
Por su parte, la representación de Íñigo Errejón confía en que Zamarriego ordene la detención de Mouliaá. Fuentes de su defensa consideran que esa medida sería coherente con la advertencia incluida por el propio juez en sus resoluciones anteriores.