Pedro Sánchez y Marlaska ‘ganan’ y se cargan de la UCO al teniente coronel Balas
El Gobierno le asciende a coronel como estrategia para apartarlo de las investigaciones, pero él guarda un as en la manga y pide seguir “hasta acabar su misión”

Pedro Sánchez y Fernando Grande-Marlaska; el pasado 17 de agosto.
El futuro profesional del teniente coronel Antonio Balas vuelve a situarse en el centro del debate político y judicial. Su inminente ascenso a coronel, que en cualquier otra circunstancia sería interpretado como el reconocimiento lógico a una brillante trayectoria dentro de la Guardia Civil, ha desatado ahora numerosas especulaciones sobre las consecuencias que podría tener para las investigaciones más delicadas que afectan al entorno del Gobierno de Pedro Sánchez.
Porque, más allá de la promoción profesional, diversas fuentes consultadas por ESdiario consideran que el ascenso podría tener un efecto inmediato: apartar a Balas de la Unidad Central Operativa (UCO), donde dirige desde hace años el Departamento de Delincuencia Económica y lidera algunas de las investigaciones más sensibles sobre presuntas tramas de corrupción que afectan al PSOE y al entorno familiar del presidente del Gobierno.
Antonio Balas ya ha ascendido a coronel y que el propio mando ha solicitado permanecer en la UCO "hasta acabar su misión", consciente de que el nuevo empleo suele llevar aparejado un cambio de destino.
Precisamente ahí es donde se concentran las dudas. Fuentes conocedoras del funcionamiento interno de la Guardia Civil explican que el ascenso a coronel implica, por regla general, asumir nuevas responsabilidades acordes con el empleo alcanzado. Es decir, abandonar el puesto que se venía desempeñando para incorporarse a otro destino. El propio reglamento de destinos contempla ese escenario y Balas se encuentra en la rampa de salida natural de la UCO una vez formalizada su promoción.
Sin embargo, en determinados ámbitos políticos y judiciales existe una lectura mucho más profunda del movimiento. Las fuentes consultadas por ESdiario sostienen que el Gobierno sería plenamente consciente de que una promoción acelerada tendría como consecuencia práctica alejar a Balas del núcleo de las investigaciones que actualmente cercan a La Moncloa. Insisten en que se trata de una interpretación basada en la coincidencia de los tiempos y en precedentes recientes, no de un hecho acreditado.
No sería, recuerdan estas mismas fuentes, la primera vez que un ascenso provoca la salida de un mando de la UCO. El caso más reciente fue el del coronel Rafael Yuste, promocionado a general de brigada, lo que supuso su marcha de la jefatura de la Unidad Central Operativa para asumir un nuevo destino, un relevo que ya entonces generó un intenso debate sobre el momento elegido para la decisión.
La diferencia, subrayan quienes siguen de cerca la evolución de la Guardia Civil, es que Antonio Balas se ha convertido en una figura especialmente incómoda para el Ejecutivo. Su departamento ha firmado algunos de los informes más comprometidos para el entorno de Sánchez y su nombre apareció incluso en los audios atribuidos a Leire Díez, la exmilitante socialista que buscaba información para desacreditar a mandos de la UCO.
El propio Balas, según The Objective, habría solicitado permanecer en la UCO hasta concluir las investigaciones que actualmente dirige, un gesto interpretado por algunos mandos como una muestra de su voluntad de garantizar la continuidad de unos procedimientos que se encuentran en fases especialmente delicadas.
En la Guardia Civil, no obstante, también existen voces que llaman a rebajar la tensión. Recuerdan que los ascensos forman parte del funcionamiento ordinario del Instituto Armado y que las investigaciones judicializadas no dependen exclusivamente de una persona, sino de equipos completos de agentes y de la dirección de jueces y fiscales.
Sea como fuere, el ascenso de Antonio Balas ha dejado de ser una simple noticia interna de la Guardia Civil para convertirse en un asunto de enorme trascendencia política. En un momento en el que la UCO mantiene abiertas algunas de las investigaciones más sensibles de la legislatura, cualquier movimiento en su cúpula se observa con lupa.
España
Óscar López desprestigia al juez del pasaporte de Begoña Gómez y acaba vapuleado: fue cargo del Gobierno de Sánchez
Enrique Martínez Olmos