El incendio de Los Gallardos entra en una fase clave tras una intensa noche de trabajo
Los equipos de emergencia consolidan el perímetro durante la madrugada para impedir nuevas reactivaciones en las zonas más afectadas

La UME, trabajando en el incendio de Los Gallardos.
Las labores de extinción del incendio forestal declarado el pasado jueves en el término municipal de Los Gallardos, Almería, continúan este domingo después de una nueva noche de trabajo por parte del dispositivo desplegado sobre el terreno. Los efectivos del Plan Infoca, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y el resto de cuerpos participantes han centrado sus esfuerzos en consolidar el perímetro del fuego y evitar posibles reactivaciones en los puntos con mayor riesgo.
Según las últimas imágenes facilitadas por el sistema europeo Copernicus, el incendio permanece activo en algunos focos concretos, aunque la evolución registrada durante la jornada del sábado permitió contener el avance de las llamas. El área afectada se mantiene prácticamente acotada en unas 6.600 hectáreas tras el ataque efectuado por los equipos de extinción.
Durante la noche, los militares del Segundo Batallón de Intervención en Emergencias (BIEM II) llevaron a cabo tareas de extinción de reactivaciones y afianzamiento del perímetro. Además, utilizaron drones para localizar puntos calientes en distintas zonas, entre ellas El Chive, Lubrín, El Marchal, Bédar y Los Gallardos, con el objetivo de facilitar la actuación de los equipos desplegados sobre el terreno.
La UME también dedicó parte de la madrugada a inspeccionar caminos y viviendas aisladas que pudieron verse afectadas por el incendio, una labor desarrollada en coordinación con la Guardia Civil. El balance provisional del incendio asciende a doce personas fallecidas y dieciocho heridas, cinco de las cuales permanecen ingresadas en unidades de cuidados intensivos.
La evolución favorable del incendio permitió que, a última hora del sábado, la Junta de Andalucía autorizara el regreso seguro de más de 600 personas evacuadas de Los Castaños, Almocaízar, Alfaix y el camping de Los Gallardos, al tiempo que levantó el confinamiento decretado en Lubrín. Tanto la administración autonómica como el Gobierno habían señalado que la reducción del viento y el aumento de la humedad ofrecían unas condiciones más favorables para avanzar hacia la estabilización o el control del incendio.