reforma ley antitabaco
La hostelería carga contra la nueva ley antitabaco del Gobierno: "Es absurdo prohibir fumar en terrazas"
El Consejo de Ministros aprueba la reforma de la ley antitabaco, que amplía los espacios sin humo, endurece las restricciones a vapeadores y abre un nuevo frente con bares y restaurantes.

Una persona fumando en la terraza de un bar.
La nueva ley antitabaco ya ha encontrado una férrea oposición en la hostelería. La aprobación este martes por parte del Consejo de Ministros del anteproyecto que, entre otras medidas, prohibirá fumar en las terrazas de bares y restaurantes ha provocado una inmediata reacción de Hostelería de España, que considera la medida un error que puede perjudicar al turismo y al propio sector.
El presidente de la patronal, José Luis Álvarez, calificó de "absurdo" que "el país más turístico de Europa" sea el que vaya a implantar esta prohibición, cuando, según afirmó, fumar en terrazas continúa permitido en prácticamente todos los países europeos, con la excepción de Suecia. En su opinión, la medida "es como pegarse un tiro en el pie", ya que España está cerca de recibir cien millones de turistas internacionales y buena parte de su atractivo reside en la posibilidad de disfrutar de bares y terrazas durante todo el año gracias a su climatología.
Mientras la hostelería muestra su rechazo, el Gobierno defiende que la reforma busca actualizar una legislación que data de 2005, adaptarla a las nuevas formas de consumo de nicotina y reforzar la protección de la salud pública, especialmente entre los menores.
Terrazas, playas y campus universitarios, nuevos espacios sin humo
La principal novedad del anteproyecto es la ampliación de los espacios donde estará prohibido fumar o vapear. Además de las terrazas de bares y restaurantes, la restricción afectará a playas, piscinas de uso colectivo, instalaciones deportivas, parques nacionales, campus universitarios, marquesinas y andenes del transporte público, así como a los recintos donde se celebren espectáculos al aire libre.
También quedará prohibido fumar a menos de 15 metros de los accesos a hospitales, colegios, edificios públicos, centros deportivos, museos, bibliotecas o parques infantiles.
La ministra de Sanidad, Mónica García, defendió la medida asegurando que cualquier ciudadano debe poder disfrutar de una terraza "sin que el humo de las mesas de alrededor forme parte del menú".
Los vapeadores tendrán las mismas restricciones que el tabaco
La futura norma equipara el tabaco tradicional con los cigarrillos electrónicos, vapeadores, bolsitas de nicotina, cachimbas y cualquier otro dispositivo relacionado con el acto de fumar.
Además de quedar sujetos a las mismas limitaciones de consumo, estos productos solo podrán venderse en establecimientos especializados que cumplan los requisitos que establezca el Ministerio de Sanidad.
Prohibido fumar a los menores de edad
Otra de las novedades es que la ley prohibirá expresamente el consumo de tabaco y de productos relacionados a los menores de 18 años, no únicamente su venta o suministro.
En caso de infracción, la responsabilidad recaerá sobre los progenitores o tutores legales, que podrán enfrentarse a multas desde los 200 euros, aunque estas podrán sustituirse por trabajos en beneficio de la comunidad.
Más restricciones a la publicidad y sanciones más duras
La reforma endurece también la publicidad y promoción del tabaco y de los nuevos dispositivos, que no podrán anunciarse en internet, máquinas expendedoras ni otros soportes visibles desde el exterior de estancos o tiendas especializadas. Asimismo, en programas de televisión y contenidos audiovisuales no podrán aparecer presentadores o colaboradores fumando o mostrando estos productos.
El régimen sancionador también se actualiza y contempla multas que irán desde los 200 hasta los 600.000 euros, en función de la gravedad de la infracción.
La hostelería pide diálogo y cuestiona la eficacia de la medida
Pese a los argumentos del Gobierno, la patronal hostelera insiste en que la prohibición no logrará reducir el consumo de tabaco. José Luis Álvarez sostiene que los fumadores simplemente se desplazarán a otros espacios próximos, por lo que el problema no desaparecerá.
Además, defendió que en las terrazas españolas "predomina el respeto y la utilización responsable del espacio", rechazando la idea de que exista un conflicto permanente entre fumadores y no fumadores. Como ejemplo, recordó el ambiente vivido durante la reciente final del Mundial de fútbol, donde, según afirmó, miles de personas compartieron las terrazas sin incidentes.
Hostelería de España espera ahora que el trámite parlamentario sirva para introducir cambios en el texto. La organización ha ofrecido su disposición a dialogar con los grupos políticos para buscar un consenso y recuerda que la propia Organización Mundial de la Salud centra sus recomendaciones regulatorias en los espacios interiores. "Nos gusta más educar a la gente para que deje de fumar que prohibir hacerlo en un espacio al aire libre donde hay convivencia y respeto", concluyó su presidente.
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Alba Molina López