A 'Julito' se le pone cara de Aldama y Sánchez parece dispuesto a inmolarse por Zapatero: cierre de filas total pese a un nuevo mazazo
Después de que el empresario Julio Martínez haya ratificado ante el juez las acusaciones que sitúan al expresidente en el centro del rescate a Plus Ultra, el Gobierno y el PSOE le defienden a capa y espada e inician el siguiente paso: desacreditar al principal acusador presentándolo como un nuevo Víctor de Aldama que busca beneficios procesales en base a "mentiras"
Pedro Sánchez parece decidido asumir el coste político de la nueva ofensiva judicial que afecta al PSOE y nada más y nada menos que a uno de sus principales referentes y valedores. José Luis Rodríguez Zapatero ha quedado de nuevo señalado ante el juez José Luis Calama por parte del que fuera su hombre de confianza.
Tras la declaración bomba de 'Julito', la maquinaria de Moncloa se ha puesto a pleno rendimiento para salir en tromba a respaldar a Zapatero. Y lo han hecho con un mismo argumento: restar credibilidad al empresario y presentar sus declaraciones como una estrategia de defensa para obtener ventajas procesales, un planteamiento que recuerda al discurso que el PSOE ha mantenido durante meses frente a las revelaciones de Víctor de Aldama en otras causas judiciales.
Cabe remarcar en este punto que en su declaración el empresario ha sostenido que fue el propio Zapatero quien le puso en contacto con los responsables de Plus Ultra y quien abrió las puertas tanto del Gobierno venezolano como de la entonces vicepresidenta Delcy Rodríguez. Además de que otra empresa relacionada con Martínez habría cobrado una comisión equivalente al 1% de la financiación obtenida si finalmente la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) aprobaba el rescate. Es decir, 530.000€.
Moncloa convierte a "Julito" en el nuevo objetivo
Como decimos, Moncloa ha optado por una defensa absoluta de Zapatero y por desacreditar a quien le señala pese al riesgo más que evidente de que acabe condenado. La exvicepresidenta del Gobierno y secretaria general del PSOE andaluz, María Jesús Montero, ha dicho que mantiene toda su confianza en Zapatero y ha atribuido las nuevas acusaciones a una estrategia de defensa de otros investigados. Según ha explicado, algunos acusados habrían cambiado su versión para obtener beneficios penitenciarios señalando a personas que, a su juicio, no tuvieron relación con los hechos investigados.
Andalucía
Montero, acorralada por el caso Plus Ultra, compara a 'Julito' con Aldama para defender a Zapatero
Manuela Herreros
Ese argumento sitúa a Julio Martínez en un papel muy similar al que el PSOE ha atribuido durante meses a Víctor de Aldama: el de un investigado cuya credibilidad queda cuestionada porque sus declaraciones responderían a un supuesto interés procesal. Montero ha llegado a afirmar que esa estrategia se apoya en "mentiras" y ha advertido de que otros investigados podrían seguir el mismo camino.
En la misma línea se ha pronunciado el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, quien ha defendido el "comportamiento intachable" de Zapatero y ha asegurado que no tiene "ningún elemento" para desconfiar de él, insistiendo en que corresponderá a quienes le acusan acreditar sus afirmaciones.

El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder del PSOE en Madrid y ministro, Óscar López.
La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, también ha reiterado la confianza del Ejecutivo en el expresidente y ha afirmado que el Gobierno sigue creyendo en su inocencia. Además de apelar a la presunción de inocencia, ha evitado valorar las declaraciones realizadas en sede judicial y ha insistido en que el rescate de Plus Ultra se ajustó plenamente a la legalidad y superó todos los controles administrativos.
Con esa respuesta coordinada, el Ejecutivo ha dejado claro que no está dispuesto a abrir ninguna grieta en torno a Zapatero. Al contrario, ha optado por convertir la defensa del expresidente en una cuestión política, desacreditando al empresario que le ha implicado ante el juez y trasladando la idea de que todo forma parte de una estrategia procesal. Una decisión que evidencia hasta qué punto Sánchez considera que proteger a Zapatero es también proteger una parte esencial del relato y del legado del PSOE.
"El PSOE de Sánchez y el de Zapatero, unidos por la corrupción"
Desde el Partido Popular consideran que las palabras de Julio Martínez sin duda representan un nuevo episodio del deterioro institucional que marca la etapa de Pedro Sánchez.
Y en ello se centrará Alberto Núñez Feijóo este miércoles, jornada en la que el líder popular hará el balance de una legislatura que consideran "nunca debió empezar" tras la investidura del líder socialista. Y, tal y como apuntan fuentes del PP, la misma prosiguió entre "escándalos de corrupción, parálisis ejecutiva, parlamentaria y degradación institucional".
Según las mismas fuentes, "Feijóo pondrá también el foco en los doce meses (o menos) que restan para un cambio muy necesario". De esta manera considera activará en cierta forma "la cuenta atrás" para un Pedro Sánchez que no puede pensar en todos los españoles porque vive pensando en sobrevivir a los jueces". Con todo y con ello, desde Génova 13 creen que la comparecencia del empresario confirma que la crisis del PSOE no tiene fin y por ello el propio Feijóo "pedirá a los españoles que no se resignen porque el cambio está más cerca".