Los médicos de Ceuta estallan tras el caos migratorio: "El personal acababa los turnos llorando"
El Sindicato Médico denuncia en una entrevista en Telemadrid que la ciudad afrontará durante meses las consecuencias asistenciales de la crisis y alerta de que todavía quedan unos 7.000 supuestos menores pendientes de verificar.

Decenas de migrantes intentan traspasar la frontera entre Ceuta y Marruecos, a 31 de julio de 2026.
La presión migratoria sufrida por Ceuta ha dejado una profunda huella en los servicios sanitarios de la ciudad. Aunque la situación en las calles ha comenzado a estabilizarse y parte de los migrantes ha optado por regresar a Marruecos, los médicos advierten de que las consecuencias de lo ocurrido seguirán notándose durante mucho tiempo.
Enrique Roviralta, representante del Sindicato Médico de Ceuta, ha denunciado durante una entrevista emitida por Telemadrid que los profesionales sanitarios tuvieron que hacer frente a la emergencia sin medios suficientes, sin protocolos específicos y sin los refuerzos que, a su juicio, deberían haber enviado el Gobierno y los ministerios competentes.
Roviralta ha recordado que durante las primeras jornadas la ciudad vivió una situación de absoluto desbordamiento. Muchos vecinos evitaron salir de sus casas, numerosos establecimientos permanecieron cerrados y las calles quedaron ocupadas por miles de personas que habían entrado irregularmente desde Marruecos.
El representante sindical ha asegurado que entre los ceutíes llegó a instalarse una sensación de inseguridad y abandono institucional. A pesar de que el escenario ya no es tan crítico como durante los primeros días, sostiene que recuperar por completo el funcionamiento habitual de la ciudad no será inmediato.
Uno de los mayores desafíos se encuentra en la atención a los alrededor de 7.000 jóvenes que permanecen en Ceuta y que han manifestado ser menores de edad. Mientras no se compruebe su edad y se resuelva su situación administrativa, no pueden ser devueltos de manera automática debido a la protección que establece la legislación para los menores.
La identificación de estos jóvenes obliga a los servicios sanitarios a realizar pruebas médicas cuando existen dudas sobre su edad. Entre ellas figuran radiografías y diferentes reconocimientos clínicos, lo que añade una nueva carga de trabajo a un sistema asistencial que ya se encuentra sometido a una enorme presión.
El Sindicato Médico de Ceuta denuncia que esta tarea ha recaído sobre unos profesionales que ya estaban agotados por la atención prestada durante los peores momentos de la crisis. Según ha relatado Roviralta, los trabajadores de emergencias tuvieron que ampliar jornadas, doblar turnos y pasar noches prácticamente sin descansar.
La falta de planificación previa también ha sido duramente cuestionada por el sindicato. Roviralta considera que el Ministerio de Sanidad debería haber movilizado equipos de apoyo desde la Península y que Defensa tendría que haber participado en un dispositivo extraordinario para aliviar la carga que soportaban los servicios locales.
Sin embargo, según su relato, fueron los propios sanitarios de Ceuta quienes tuvieron que asumir la emergencia con los recursos disponibles. El desgaste no fue únicamente físico. Algunos profesionales terminaron sus jornadas completamente desbordados por la tensión y por la dureza de las situaciones que habían presenciado.
«Muchos al final salían llorando por la crisis emocional de lo que estaban viviendo», ha señalado Roviralta.
El Sindicato Médico reclama ahora una respuesta sostenida y no únicamente medidas puntuales. La atención a los inmigrantes que todavía permanecen en la ciudad, las pruebas para determinar la edad de miles de jóvenes y el refuerzo de los servicios públicos obligarán a mantener durante meses un dispositivo extraordinario.
Para los médicos ceutíes, la emergencia no terminó cuando disminuyó la presencia de personas en las calles. La verdadera dificultad comienza ahora: recuperar unos servicios sanitarios exhaustos y responder a una crisis que seguirá condicionando a Ceuta durante los próximos meses.