Sánchez se sumerge en Lanzarote mientras el PSOE se ahoga en Ceuta
El presidente disfruta de sus inmersiones vacacionales protegido por un despliegue de la Guardia Civil mientras Vivas pide refuerzos urgentes y el malestar por la gestión fronteriza abre una fractura entre los socialistas ceutíes

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en Ceuta
Pedro Sánchez sabe elegir dónde sumergirse. Este lunes prefirió las aguas de Playa Flamingo, al sur de Lanzarote, según las imágenes publicadas por OK diario. Durante esa misma mañana, Juan Vivas pedía en Ceuta más policías, un mando único estatal y un plan urgente para recuperar algo parecido a la normalidad. Ceuta reclamaba más Estado. El presidente lo tenía a su alrededor, pero bajo el agua. Más fresquito.
Porque las inmersiones de Sánchez tampoco consisten en ponerse unas gafas, un tubo y unas aletas. El citado periódico asegura que el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil ha desplazado a Lanzarote una de las tres embarcaciones disponibles en su base de Las Palmas y a seis especialistas para organizar turnos. Dos agentes acompañan al jefe del Ejecutivo durante su periplo con snorkel. Seguridad hasta en el fondo.
Interior no ha confirmado aún el número de efectivos ni cuánto cuesta cada excursión submarina. Cuando Hazte Oír solicitó explicaciones, el departamento de Fernando Grande-Marlaska trasladó el expediente a la Guardia Civil. El ministro se quedó en la superficie, siempre flotando.
Por supuesto que el presidente tiene derecho a descansar. Y, por supuesto, debe estar protegido mientras lo hace. El problema es el encuadre: Sánchez buceando en su tercera salida de la semana mientras una ciudad española continúa desbordada y su presidente autonómico califica la situación de “inasumible, insostenible e inaceptable”.
Vivas pidió habilitar urgentemente un espacio que funcione como Centro de Internamiento de Extranjeros, reforzar Extranjería, Justicia, Fiscalía y Policía, mantener la presencia militar en infraestructuras estratégicas y aumentar los recursos sanitarios. No parece precisamente la descripción de una crisis superada. Aunque desde La Mareta quede lejos.
El PSOE de Ceuta se queda sin oxígeno
La operación de normalidad comienza además a hacer aguas dentro del propio PSOE. El Español desvela que dos de sus tres diputados en la Asamblea ceutí y el secretario de Organización acudieron a la manifestación ciudadana del domingo. Quien no apareció fue Miguel Pérez Triano, secretario general socialista y delegado del Gobierno.
Las bases describen Ceuta como una ciudad “herida, preocupada e indignada” y cuestionan que su principal dirigente no acompañara a los vecinos. El partido niega la fractura, pero de los seis diputados obtenidos en 2023 sólo conserva tres. Y dos de ellos decidieron acudir a la protesta.
Moncloa ha elegido el relato del descanso: libros, música, recomendaciones culturales y jornadas de buceo. Todo muy veraniego. Pero las crisis no desaparecen porque el presidente cambie de escenario ni porque las cámaras enfoquen hacia Lanzarote. Sigue ahí. Y España lo ve, también desde su tumbona.
Sánchez puede elegir la profundidad de la inmersión. Lo que ya no controla es la vía de agua que se está abriendo dentro del PSOE. El frescor salvaje del Atlántico, que no del Caribe, empieza a inundar su propio partido.