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La preocupación llega también a las aulas de Ceuta: mensaje de los profesores con palo directo al relato del Gobierno
La Junta de Personal Docente pide que las medidas de seguridad estén operativas cuando los profesores regresen a los centros el 1 de septiembre y reclama que el apoyo psicosocial alcance también a los profesionales. Los docentes piden una "normalidad real", en referencia seguramente a la "normalidad" que han intentado vender desde Moncloa durante semanas.

Inmigrantes alojados en un colegio, a 24 de agosto de 2026, en Ceuta
A las advertencias lanzadas durante las últimas semanas por médicos, policías, guardias civiles y otros colectivos de Ceuta se suma ahora la preocupación de los profesores ante un curso escolar que arrancará inevitablemente marcado por las consecuencias de la crisis que atraviesa la ciudad. Los representantes de los docentes exigen al Ministerio de Educación que las medidas de seguridad prometidas estén funcionando desde el 1 de septiembre, cuando ellos regresarán a los centros, y no solamente desde el día 8, cuando vuelvan los alumnos.
La Junta de Personal Docente No Universitario ha respondido así al anuncio realizado por el secretario de Estado de Educación, Abelardo de la Rosa, que ha confirmado que las clases comenzarán el próximo 8 de septiembre, tal y como estaba previsto. Educación sostiene que profesores y equipos directivos podrán incorporarse una semana antes porque los centros estarán preparados, pero los representantes de los trabajadores quieren garantías y medidas concretas desde ese primer momento. Además, reprochan al Ministerio que haya planificado la respuesta sin contar con quienes tendrán que afrontar directamente sus consecuencias en las aulas. Una exclusión que, a su juicio, demuestra "de nuevo el total desprecio que siente por el profesorado de Ceuta".
"El curso comienza el 1 de septiembre"
"El curso escolar no comienza únicamente el día 8 con la incorporación del alumnado. El 1 de septiembre comienza para los profesionales de la enseñanza", ha subrayado la Junta. Los docentes recuerdan que serán ellos quienes pocos días después se encuentren "en primera línea" con alumnos y familias que han vivido unas semanas excepcionales en un escenario de tensión e incertidumbre.
Por eso, reclaman que el plan de acompañamiento psicosocial anunciado para estudiantes y familias se extienda también a profesores y al resto de trabajadores de los centros, además de exigir protocolos claros que permitan saber cómo actuar ante las situaciones que puedan derivarse del actual contexto social.
La reclamación va más allá de una mayor presencia policial. La Junta exige que la salubridad de los centros y el dispositivo de seguridad estén garantizados desde el primer día, que los equipos directivos dispongan de protocolos concretos de actuación y coordinación y que se refuercen las plantillas con los recursos humanos y profesionales necesarios. Sobre todo, pide garantías para que los profesores no terminen asumiendo en solitario responsabilidades que corresponden al conjunto de las administraciones públicas.
En definitiva, apuntan a una "normalidad real" para hacer frente al inicio del curso escolar que, tal y como dejan claro en su comunicado, empieza el 1 de septiembre y no el 8. Ese "normalidad real" se puede considerar un dardo directo a Moncloa, que desde el primer momento han defendido el relato de la "normalidad" en Ceuta, siendo este uno de los puntos que más ha enfadado a los ceutíes.
Otra llamada de atención desde quienes están sobre el terreno
La advertencia del profesorado se incorpora así a una sucesión de llamadas de atención que han llegado desde distintos sectores de Ceuta durante la crisis. Los médicos han denunciado una enorme presión asistencial y han alertado de los riesgos sanitarios derivados de las condiciones existentes; asociaciones de militares, policías y guardias civiles han reclamado medidas de protección y mejores condiciones durante sus respectivos despliegues. Ahora son los docentes quienes muestran su inquietud ante las consecuencias que la situación puede tener cuando miles de alumnos regresen a las aulas.
Precisamente por ello, los profesores ponen el acento en que seguridad no significa exclusivamente presencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad alrededor de los colegios. Los alumnos volverán el 8 de septiembre después de haber atravesado "unas semanas excepcionales" y necesitarán, según la Junta, "escuchar, ser acompañados y sentirse seguros". Una tarea que recaerá en buena medida sobre unos docentes que reclaman disponer de herramientas y apoyo suficientes para asumirla.
La Junta exige al Ministerio de Educación, a la Delegación del Gobierno y al resto de administraciones implicadas que concreten las medidas anunciadas "con la máxima celeridad" y mantengan una coordinación permanente tanto con los representantes de los trabajadores como con los equipos directivos.
Los profesores no cuestionan que el objetivo deba ser recuperar la normalidad. Lo que reclaman es que esa palabra tenga contenido después de todo lo ocurrido en Ceuta. Por eso, frente a una vuelta a las aulas basada únicamente en el calendario previsto, reclaman una "normalidad real", sustentada, como ellos mismos resumen, en "seguridad, recursos, apoyo y garantías para toda la comunidad educativa".