La obsesión de Óscar Puente con los insultos: un dossier de 195 folios y 62.000 euros en vigilancia mediática
Una investigación de Unai Cano en La Gaceta de la Iberosfera destapa los contratos de seguimiento informativo del Ministerio y recupera la recopilación de descalificaciones que el socialista encargó a su gabinete

El ministro de Transportes, Óscar Puente
Óscar Puente no se conformó con responder a quienes le criticaban. También encargó a su gabinete recopilar las columnas de opinión en las que recibía insultos. Una información de Unai Cano publicada en La Gaceta de la Iberosfera recupera ahora los contratos de seguimiento informativo del Ministerio de Transportes, por un importe conjunto de 62.085 euros.
El asunto se remonta a abril de 2024, cuando el ministro difundió en X un dossier elaborado por su equipo. Contenía referencias a un centenar de artículos de opinión publicados en más de 33 medios, con descalificaciones dirigidas contra él entre septiembre de 2023 y marzo de 2024.
El documento incluía expresiones como "sectario", "dictadorzuelo", "pitbull", "tabernario" o "mamporrero". Puente presumió de haber reunido "195 folios dedicados a insultarme", aunque el resumen de los calificativos ocupaba tres páginas. También identificaba las cabeceras donde aparecían aquellas expresiones.
Dos contratos públicos y una lista personal
Según la documentación recuperada por Unai Cano, Transportes adjudicó en febrero de 2024 un contrato de 17.859,60 euros a Hallon Intelligence para el seguimiento de noticias audiovisuales y el envío inmediato de alertas al gabinete de comunicación del Ministerio.

Contrato de 17.859,60€ a Hallon Intelligence
A esa cantidad se añadían 44.225,50 euros correspondientes a la prórroga de otro servicio de seguimiento informativo, contratado con Reputational Intelligence Spain. Su importe se distribuía entre 2024, con 31.218 euros, y los primeros meses de 2025, con 13.007,50.

Extracto del contrato de seguimiento informativo del Ministerio de Transportes, prorrogado en abril de 2023, con el desglose de las anualidades correspondientes a 2024 y 2025
No consta que los 62.085 euros se destinaran exclusivamente a recopilar insultos. De hecho, el Ministerio respondió a una solicitud de Transparencia que el dossier concreto no tenía un coste adicional, al haber sido elaborado por trabajadores del gabinete.
La distinción no elimina la controversia política. Puente reconoció públicamente que había encargado a su equipo reunir las columnas en las que se le insultaba. El trabajo podía no tener una factura específica, pero sí implicó dedicar personal del Ministerio a clasificar descalificaciones contra su titular.
De las columnas de opinión a las redes sociales
La recopilación difundida en 2024 se limitaba a medios escritos, no a los motes que los usuarios publicaban en X. El propio Puente explicó que había excluido radio y televisión porque consideraba que el insulto en prensa exigía una reflexión previa.
La información de La Gaceta también recuerda que contratos posteriores ampliaron el seguimiento a medios digitales, blogs y redes sociales. La monitorización informativa es una actividad habitual en las administraciones públicas y, por sí misma, no constituye ninguna irregularidad.
La duda recae cuando se trata de determinar dónde termina el seguimiento institucional y dónde comienza el interés personal del ministro. Puente encargó una recopilación de ataques contra él, la difundió públicamente y defendió su utilidad. Todo ello mientras su departamento contrataba servicios de vigilancia informativa.
Dos años y medio después, con dos tragedias ferroviarias sobre la mesa, aquella decisión vuelve a plantear una pregunta: ¿qué utilidad pública tiene que el gabinete de un ministro dedique parte de su jornada a clasificar los insultos que recibe su jefe?