El trilerismo de Sánchez, nuestro gran drama

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
El Gobierno no es fiable dice Alberto Núñez Feijóo. Por eso pide que haya una auditoría internacional sobre el apagón. Lleva toda la razón. Pedro Sánchez, con sus “expertos”, si se le deja, volverá a mentirnos a todos. El sanchismo está tan acorralado que ha desempolvado por boca de su vicepresidenta 1, María Jesús Montero, el Prestige, el 11M y el Yakolev 42. Hay que tener poca vergüenza intelectual.
No sé ya qué es peor, si el 0 energético o el 0 intelectual. Después de meses negando el sanchismo que pudiese haber apagón eléctrico en España, cuando lo ha habido, todos aquellos que acusaban de “catastrofistas” a quienes avisaban de lo que podía ocurrir, se ponen una venda en los ojos, dan un paso adelante y tratan de “vender” lo rápido que han resuelto el problema. ¡Caramba! ¡Ha habido personas encerradas en un AVE más de dieciséis horas! ¿Eficacia en la respuesta? Trilerismo político, diría. Este Gobierno de Pedro Sánchez, otra vez, nos toma por tontos.
El sectarismo gubernamental es un riesgo para España. Se comprueba a diario. Nuestro país, alegre, libre, abierto, tolerante, está muy alejado de una propaganda monclovita que busca siempre servirnos las cosas desde un foco incomprensible. No, las emergencias que nos sobresaltan no son paisajes impredecibles que debamos seguir observando con indeferencia. Son pura inutilidad. Cada día las cosas van a peor. Sánchez y su régimen, de ir tirando, nos lleva de susto en susto. ¿Merece la pena seguir aguantando?
A.M. BEAUMONT