Ventanas cerradas en hospitales: ¿Aumentan los suicidios?

Sanitarios transportan una camilla desde la ambulancia.EUROPA PRESS

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Es innegable la profesionalidad del mejor hospital de Santiago, pero hay medidas que se escapan a los médicos y que incluso muchos no comparten. La medida de ventanas que no se pueden abrir afecta negativamente a todos los enfermos y no se reduce al área de psiquiatría. El encierro y la sensación que provoca a nivel físico se extrapolan a nivel mental, generando angustia y problemas mentales en personas inicialmente sin ninguna patología a nivel psíquico.

Si hubo un suicidio, acaso será una coincidencia, pero este puede originarse también en el interior de una habitación en la que te sientes encarcelado física y mentalmente. Es evidente que en áreas de psiquiatría están prohibidos los objetos punzantes y cortantes, pero no en el resto de áreas. Y que alguien no se arroje por una ventana en un hospital no garantiza que esa situación no genere una inestabilidad que induzca a tragedias a la salida del hospital o incluso en la misma habitación.

Sentirse libre en un entorno es curativo, y lo contrario es un estigma para quien sufre problemas de salud mental. Como profesional que estudia los entresijos de la mente humana y los orígenes de las conductas para prevenirlas, creo que es una medida catastrófica y, lejos de curar la depresión, la aumenta.

Todos recordamos el encierro durante el COVID y los problemas de salud mental derivados del mismo, tanto en profesionales sanitarios como en policías y gente de la calle. Ahora pensemos en enfermos y acompañantes del área de neumología o cardiología. En personas asmáticas, puede aumentar su ahogo, a veces traducido en ataques de pánico con hiperventilación y mareos. En pacientes con problemas de corazón, puede crear un aumento de pulsaciones, y mucho peor en enfermos aislados por contacto con una bacteria o virus, obligados también al cierre de puertas, además de ventanas imposibles de abrir.

A todo ello se suma la situación de enfermedad y el cansancio del acompañante. Se vive un estrés añadido y nada favorable para una pronta recuperación. Todos conocemos las somatizaciones cuyo origen es la ansiedad.

Todos los gobiernos deben implicarse en la prevención del suicidio y considerar las opiniones de profesionales médicos y de la psicología. Las decisiones arbitrarias no consiguen nada bueno y se trata de seres humanos que, en espacios de relax y libertad, se sentirían mejor. Tratamiento médico y, a veces, solo terapéutico. Terapias individuales y de grupo.

También la ayuda en la búsqueda de motivaciones es la vía más curativa al transformar esquemas mentales negativos en positivos. Respirar aire puro y de libertad, naturaleza. Existe una terapia nueva y antidepresiva que consiste en llevar a personas afectadas a los bosques, y ese contacto con la naturaleza es magia y positividad, muy lejos de cierres de ventanas.

Abramos las murallas y no cerremos puertas ni ventanas.