enfoques del director
Aroma electoral: 3 razones que empujan a Sánchez a convocar elecciones y otras 3 para no hacerlo
Empiezan a soplar vientos electorales en España. Al menos los autonómicos. El 15 de abril puede ser una suerte de 'superdomingo' electoral en las que los ciudadanos deban acudir a las urnas en Castilla y León, Extremadura y Aragón... y veremos si alguna otra se suma.
A escala nacional el panorama es complejo. A simple vista, a Sánchez le sobran los motivos, como diría o cantaría Sabina, pero vamos a centrarnos en los más importantes o de mayor peso
1.- No tiene presupuestos, ni siquiera los presenta -incumpliendo así la Constitución- y no hay visos de que vaya a haberlos ni para 2026 ni para 2027. Si no los aprueba ahora mucho más difícil aprobarlos para 2027, año electoral en el que los partidos quieren alejarse, marcar perfil propio y no dar ni un balón de oxígeno a su rival. Nos enfrentamos a toda una legislatura con los presupuestos de la anterior, aprobados por otro Consejo de Ministros y otro Congreso de los Diputados con otra composición. Solo por eso debería haber elecciones de manera inmediata
2.- No tiene mayoría parlamentaria y, por lo tanto, prácticamente no puede aprobar ninguna ley. No puede -o no debe- gobernar de espaldas al parlamento, pero él dijo que lo iba a hacer y esto sí que lo está cumpliendo. Sus leyes importantes, las más emblemáticas, fracasan una tras otra, pero Sánchez no se da por aludido.
3.- El PSOE se hunde en las encuestas. Es cierto que no se detecta una caída en picado, pero sí un deterioro constante y progresivo de sus expectativas electorales. Salvo el CIS e Iván Redondo ninguna encuesta le da a Sánchez más de 110 diputados. Quizás le convendría acabar con esa deriva y, aún yendo a una derrota segura, tratar de salvar los muebles de su partido. Los casos Begoña, hermano, fiscal y Ábalos, la corrupción, en definitiva, hacen pronosticar que seguirá bajando.
Frente a eso, Sánchez tiene también 3 razones poderosas para no dimitir o para no convocar elecciones, para aguantar como sea la tormenta.
1.- El horizonte penal de su esposa y el suyo propio tras el auto del juez Peinado que conocimos el jueves y que le señala como pieza fundamental, su condición de presidente, para que su esposa pudiera cometer los 5 delitos que se le imputan. Defenderla y defenderse desde el Gobierno es su última baza. Desde la oposición sería imposible.
2.- Incluso prescindiendo de eso, dejar el poder no es sencillo. Y este es el segundo motivo para no hacerlo. Y menos para un ególatra como él. Obsesionado por cómo pasará a la historia, Sánchez se aferra al poder como gato panza arriba.
3.- El tercer motivo es que cree que puede remontar la situación. Ya lo hizo en 2023, con todas las encuestas en contra, sí, pero con un panorama a su alrededor mucho menos complicado que el actual. Sánchez espera que el tiempo, algún golpe de efecto y el miedo a Vox le sirvan para darle la vuelta a la tortilla otra vez.