Sánchez apaga el periodismo cuando es único culpable
Pero se filtran audios que sólo el ministerio de Puente posee
El presidente de Andalucía, Juanma Moreno, y el del Gobierno, Pedro Sánchez, justo detrás.
PSOE y palmeros tienen el termómetro puesto: a ver qué dice cada cargo del PP y periodista sobre la tragedia de Adamuz.
A ver quién rasga la omertá decretada.
Sólo se puede llorar y centrarse en si un trozo de vía roto es causa o consecuencia. Nada más.
¿Cómo va a ser culpa del Gobierno si invirtió en la vía 700 millones en buena parte con actores de la koldotrama?
No faltan mañaneros de TVE que exigen un debate sobre el papel de los empresarios en el ferrocarril: claman que son privados los contratistas que hicieron las vías y que son privados algunos trenes.
O sea que es culpa del feroz capitalismo la muerte de 43 pasajeros. No de Puente. Pero tiene como misión construir y mantener las vías.
Debe controlar la inspección de trenes y formación de maquinistas. Y, pequeño detalle, los dos operadores privados los aprobó Sánchez.
Por tanto, cualquier factor causante o agravante -el error humano ya ha sido descartado- que se confirme sobre el accidente salpica a Puente.
Es culpa suya si la vía estaba mal, si el balasto estaba deteriorado, si las ruedas del tren de Iryo estaban mal o es demasiado pesado, si se desoyeron avisos de maquinistas, si falta mantenimiento...
No es una culpa penal. Ya se verán los alcances sumariales de las causas del accidente.
Es una culpa política. Todo es competencia suya. Y algo que no debía ocurrir ha sucedido bajo su gestión.
El PSOE no culpó a ningún mando intermedio en el Alvia de Angrois: culpó al PP, a su ministra. Lo hizo con el Prestige. Culpó a Cascos. Con el Yak. Culpó a Trillo.
Lo practicó con el metro de Valencia y lo acaba de hacer con Mazón. Y lo reiteró con cada gobierno regional del PP por sus incendios.
El PSOE siempre apuntó a la cabeza.
Y aquí llega la parte más divertida: todos los diarios afines al PSOE vertieron toneladas de denuncias contra el PP sobre tales tragedias con muertos tan recientes como ahora. No les paró ninguna bandera de la unidad.
Esta enseña sólo la saca Sánchez cuando el error le come de lleno. Lo hizo con el covid. Anunció que no llegaría, que el sistema sanitario no colapsaría, que no debía vetar viajeros de países infectados, ni hacer seguimiento de enfermos, ni practicar tests masivos, ni tomar temperaturas en aeropuertos, ni prohibir actos masivos.
Luego llegó el holocausto. Más de 150.00 muertos. Y vendió que no se podía prever una mortandad alertada día tras día por OMS y China desde meses antes. Incumplió su medida estrella, el confinamiento, hasta que fue tarde.
Ante el horror causado por su negligencia proclamó que era una emergencia nacional que exigía unidad.
Que había que priorizar en los hospitales a los jóvenes sobre los viejos. Pero cuando alejó el peligro penal y político de su cabeza acusó a sus rivales justo por practicar sus filtros sanitarios.
La escena de Adamuz tiene un terrible reverso. Sánchez compareció al día siguiente con varios ministros. No lo hizo con la DANA.
Incluida una ministra que no pintaba nada, Montero. ¿Hacía falta una inspección fiscal a la vía o iba de precampaña?
La UME entró en servicio en la noche del accidente. Tras mínimos pasos protocolarios. Sin necesidad del anda pídemelo tres veces de Valencia por parte de su delegada del Gobierno.
El loable tono conciliador de Moreno fue utilizado por Sánchez para eludir responsabilidades y fijar su nivel de discurso aceptable de PP y Prensa. Dolor sin críticas.
El mensaje del presidente andaluz estuvo a la altura. Priorizó su duelo por paisanos y compatriotas. Pero el luto de Sánchez varía según la escena.
En la DANA Sánchez y sus ministros llamaron a Mazón horas después de que se desbordara el Poyo sólo para pillarle en el renuncio de que no estaba donde debía y filtrarlo.
No les preocuparon los 200 muertos. No llamaron para darle el pésame. Le estaban rematando a sabiendas de su absentismo.
Por eso no fueron al día siguiente a visitarlo. La dureza del ataque tenía una razón: había doble culpa en la tragedia. Y querían poner el acento sólo en Mazón. No en sus desembalses masivos ni en sus obras paralizadas del Poyo.
Si el PP ha aceptado la negligencia de Mazón, ¿puede escudriñar la de Puente? ¿Podemos hacer periodismo los periodistas?
¿Qué haría el PSOE si Moreno hubiera cambiado una sola soldadura o farola de Adamuz?
Ya da pistas que se filtran audios de la tragedia a medios afines que sólo posee el ministerio de Puente. No proceden de ninguna caja negra, en contra de lo que se vende.
Se oyen dos maquinistas hablando. Y una interventora. Una caja negra sólo puede grabar un maquinista hablando con el centro de control de Adif. No dos, y menos a una interventora. Es feo llamar caja negra a Puente.