Benjamín López

EnfoquES del director

Aldama hace temblar a Sánchez: el miércoles declara en el Supremo con la intención de hundir al Gobierno

Creado:

Actualizado:

Este próximo miércoles, Víctor de Aldama comparece ante el Tribunal Supremo en el juicio de la trama Koldo. No lo hará como un simple testigo más. Fuentes de su entorno lo confirman sin ambages: prepara una declaración demoledora, orquestada con su abogado José Antonio Choclán, para desmontar la ficción de que la corrupción fue un asunto marginal y demostrar que la organización criminal operaba desde dentro del propio Gobierno de Pedro Sánchez.

Aldama no llega de vacío. Colaboró con Anticorrupción, salió de prisión en noviembre de 2024 y el fiscal jefe Alejandro Luzón solo le pide siete años de cárcel, frente a los 24 solicitados para José Luis Ábalos y los 19 y medio para Koldo García. Y es previsible que en las conclusiones finales rebaja aún más su petición de condena. No hay que ser inocentes. Ahí veremos hasta qué punto ha hecho efecto el sobre que Aldama entregó hace unas semanas en la Audiencia Nacional, el sobre de Delcy Rodríguez y la petrolera estatal venezolana PDEVESA que podría contener pruebas demoledoras sobre la financiación.

Ahora, en el Supremo, Aldama tiene la oportunidad de atar todos los cabos: los contratos de mascarillas durante la pandemia, las comisiones millonarias, los pagos en efectivo, las reuniones en ministerios y la sede del PSOE, y el rastro que llega hasta el núcleo duro del poder.

El mensaje es claro: no se trataba de unos pocos aprovechados. La trama estaba integrada en el corazón del Ejecutivo. Ábalos, Koldo, los contactos con Montero, Ribera, Cerdán, Reyes Maroto, Francina Armengol, Ángel Víctor Torres o incluso Begoña Gómez no eran casuales. Eran funcionales. Y Aldama, convertido en el “nexo corruptor” según la UCO, está dispuesto a explicarlo con nombres, fechas y detalles.

Mientras tanto, la Fiscalía General, con Teresa Peramato al frente, intenta dinamitar su pacto de colaboración. No es casualidad. Saben que una declaración creíble en el Supremo puede ser el principio del fin de la impunidad de Sánchez. Porque si Aldama cumple su palabra –y todo indica que lo hará–, el castillo de naipes socialista se tambaleará como nunca.