Feijóo debe mover ficha

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en el Congreso.EUROPA PRESS / MONTAJE ESDIARIO

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El CNI avisó. Y avisó con una precisión que deja al Gobierno sin escapatoria. El 29 de julio comunicó a la Delegación del Gobierno en Ceuta que para el día siguiente se preparaba un “asalto por valla y mar”. Señaló la hora, explicó que se aprovecharía la Fiesta del Trono marroquí y advirtió de que los grupos que difundían el llamamiento sumaban 180.000 seguidores.

No era un rumor de barra de bar. Era una alerta del servicio de inteligencia español. Hubo mensajes, llamadas y conversaciones. Todo aparece ahora en los documentos desclasificados por el propio Gobierno. Después llegaron más de 70.000 inmigrantes. Y Pedro Sánchez sostuvo que nadie pudo prever la magnitud de lo sucedido. La Delegación del Gobierno negó haber recibido aviso alguno. Ya sabemos que no era verdad.

La crisis de Ceuta deja de ser únicamente la historia de una incompetencia monumental. Estamos ante un Gobierno que recibió información, no supo reaccionar y después trató de ocultar su responsabilidad política a los españoles, es decir, mintió. Gravísimo.

¿Qué debe hacer ahora Feijóo? Mover ficha. Y hacerlo inmediatamente. Debe exigir la dimisión del delegado del Gobierno en Ceuta, de Fernando Grande-Marlaska y de cuantos conocieron la advertencia y no activaron una respuesta eficaz. También reclamar una comisión de investigación que permita saber hasta dónde llegó la alerta, quién la recibió y por qué no se reforzó la frontera.

Pero, sobre todo, Feijóo debe llevar al Congreso una iniciativa que obligue a todos los socios de Sánchez a pronunciarse. Que voten si consideran aceptable que un Gobierno ignore una alerta sobre la seguridad nacional, abandone a Ceuta y después mienta sobre lo ocurrido.

La oposición no puede limitarse ahora a levantar acta del desastre. Debe poner nombres, exigir responsabilidades y ofrecer una salida. El CNI hizo su trabajo. El Gobierno no hizo el suyo. Después, mintió. Ahora le toca a Feijóo hacer el de la oposición. A.M. BEAUMONT