obituario
Fátima Báñez in memoriam

Fátima Báñez
Fátima
Me propone Eugenio despedirte con unas líneas en su diario, y yo intento escabullirme con excusas de todo tipo para no enfrentarme a la página en blanco y al tornado de sentimientos que se agolpan en el pecho desde ayer. Frustración, ira, impotencia, rabia, dolor, mucho dolor para el que no hay consuelo. Como imaginar que el bálsamo que me empuja a poder dibujar estas torpes líneas iba a ser tu eterna sonrisa, Fátima.
Una sonrisa imborrable que no disminuía un ápice la contundencia y el rigor con el que afrontabas cada reto profesional. Una sonrisa que ha inundado las redes en tu recuerdo y que ha templado nuestra pena. Cientos de compañeros, de amigos, de todos los rincones de España -porque tú siempre estabas donde te llamaban- te rinden homenaje en las redes. Siempre estabas. Siempre es siempre, por eso, aunque oficialmente pertenecieras a los populares de Huelva, también formabas parte de la familia popular de Cádiz, de Sevilla, de Córdoba, de Jaén, de Ceuta….De Andalucía. De España. Eras nuestra ministra de Trabajo, nuestra compañera. Cercana, accesible e inagotable. Fátima.
Como una carrera de relevos llegué al Congreso cuando tú lo dejabas después de muchos años en el parlamento nacional y tomabas rumbo profesional hacia la Fundación CEOE, donde tu intensa actividad y tu labor han dejado una huella muy especial. Los dejas también huérfanos a todo el equipo de empresarios de España, que ayer no querían creer el fatal desenlace, pero dejas también una solida base de trabajo, que ha marcado un camino a seguir.
No pude llegar a disfrutarte en directo en tus intervenciones, pero fuiste para mí, y para muchos políticos de todo el espectro ideológico referente en la contienda dentro del Hemiciclo y fuera de él. Hoy también han tenido muestras de cariño, que en estos tiempos de tanto ruido y tan poca escucha, es simplemente una delicia que debe permanecer. Ese necesario ese respeto que merece la actividad política de altura. Recordaremos tus intervenciones con esa voz grave y dulce a la vez, y con esa capacidad de suscitar el consenso, porque era tu objetivo final.
Para ello la perseverancia como la mejor herramienta y los valores, como mejor cualidad. Esos mismos valores que bañan a toda tu familia, los que transmiten nuestros mayores, y son seña de identidad.
Si tuviera que adjetivar tu personalidad sería auténtica, como lo son la gente de Huelva. Como lo son tus vecinos de San Juan del Puerto que hoy te despiden en tu pueblo. El de toda la vida.
Yo te quiero despedir oliendo a marismas, recorriendo con la memoria el camino de los Tarajales que lograste recuperar. Te despido en el mismo sitio donde arrivaste con tan solo un añito de la mano del Hermano Mayor de tu pueblo, tu padre, y que varias décadas después repetiste recogiendo su testigo.
Te despido bajo la mirada de la Virgen del Rocío, que como dejaste dicho siempre tiene un capote para cada uno.
Hoy para todos los que te admirábamos y queríamos la Virgen nos deja ese capote de fe que nos da fuerza para superar tanta tristeza y aliviar la impotencia y la rabia de esta despedida repentina.
Nos dejas con el corazón lleno de la certeza que nos da tu trabajo de vida bien hecho, espejo donde mirarnos, y consuelo para tu familia. Descansa en Paz, Fátima Bañez.
Rocío
Hoy tus vecinos, tus compañeros, tus amigos, han querido despedirte con un gracias.